Capítulo 2
Ester, hija adoptiva de Mardoqueo, primo suyo
Ahora vuelvo a explicar un poco los hechos que el libre señala como el gran desarrollo de la secreta providencia, cuando el nombre de Dios no puede ser mencionado. Dios puede obrar donde no puede proclamarse a si mismo, y esta esta notablemente ilustrado por el hecho de que, cuando se imparte la orden para que las jóvenes doncellas fuesen buscadas a fin de que el rey hiciese su elección, entre otras "había en Susa residencia real un varón judío cuyo nombre era Mardoqueo hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín; el cual había sido transportado de Jerusalén con los cautivos que vieron llevados con Jeconías rey de Judá, a quien hizo transportar Nabucodonosor rey de Babilonia. Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, parque era huérfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adopta como hija suya. Sucedió, pues, que cuando se divulgó el mandamiento y decreto del rey, y habían reunido a muchas doncellas en Susa residencia real, a cargo de Hegai, Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres. Y la doncella agrado a sus ojos, y halló gracia delante de él" (v. 5-9).
Ester elegida reina
En resumen, cuando le llegó el turno a las diferentes doncellas y, entre otras, a Ester, ella no solo halló gracia en los ojos del camarero, sino, aun mas, a los ojos del rey. "Fue, pues, Ester llevada al rey Asuero a su casa real en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el ano séptimo de su reinado" (v. 16). Puedo observar, de paso, una notable confirmación de que estos procederes de Asuero pertenecen a la época de Jerjes, ya que fue en el tercer año del reinado de Jerjes, como nos lo relata la historia, cuando el celebró un gran concilio de todos los grandes de su imperio. El objetivo político fue su tentativa de conquistar Grecia, y el volvió nuevamente en el séptimo año de su reinado, exactamente las mismas fechas que son mencionadas en este libro de Ester. Durante ese tiempo, él se ausentó de su país y estuvo ocupado en ese vano esfuerzo, el cual termina en la más completa destrucción de la flota persa y la expulsión de sus tropas por el comparativamente pequeño poder de los griegos. Pero, como quiera que sea, simplemente hago la observación para demostrar la maravillosa manera en que la providencia de Dios preserva hasta las fechas y el modo en que los hechos concuerdan. Este, de todas maneras, es un pequeño punto, pero lo importante es que la judía fue preferida a todas las otras. La judía solamente es quien será la desposada del gran Rey en la tierra. Nosotros sabemos lo que significa el gran Rey. Supongo que todos ustedes están enterados de que "el gran rey" era un título especial del monarca persa. Ahora bien, la Escritura utiliza la expresión "el gran Rey" con referencia al Señor. No dudo, por consiguiente, de que hay una intención en esta manera típica, precisamente, de hablar de él.
Ester, entonces, se convierte en la desposada -la reina del gran rey- después que la gentil fue depuesta a causa de su desobediencia, y el rey, por lo tanto, hace una gran fiesta. Dispone una disminución de tributos para las provincias, como sabemos que ha de ser el caso. Cuando el judío sea favorecido, esto será como la vida después de la muerte, cualquiera sea la misericordia de Dios ahora (y es ampliamente rica); pero, mientras se trate de la tierra, ya está enteramente echada a perder par su carácter mundanal, por su egoísmo, por su vanidad. Todas estas cosas han destruido el carácter del reino de Dios con respecta a su testimonio en la tierra. Indudablemente, Dios cumple su propósito celestial, pero eso nada tiene que ver con este libre. La figura de las cosas celestiales no se halla aquí. Es solo la tierra y el aspecto terrenal de la cristiandad separada par el llamamiento de los judíos, lo que no habrá de tardar. Ella se convierte en la esposa permanente del Rey.
