23 resultados
Job - la disciplina para conocer su propio corazón
Uno de los motivos del camino por el desierto era conducir al pueblo a “saber lo que había” en su corazón (Deuteronomio 8:2), ese corazón que solo Dios puede sondear verdaderamente:
Capítulo de @book, de @author
La confesión y la purificación
Es interesante considerar en las Escrituras cuáles son los recursos de Dios en relación con todo lo que podría interrumpir la comunión de los suyos con Él, especialmente en esta figura de la “vaca alazana”.
Capítulo de @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Temas prácticos de la vida cristiana: El trono y el altar
Cuando leemos este pasaje tan sublime de las Escrituras, notamos dos objetos sobresalientes, a saber: el trono y el altar; y percibimos, además, la acción producida por estos dos objetos en el alma del profeta. Toda la escena está llena de interés e instrucción. ¡Ojalá que podamos contemplarla y comprenderla debidamente!
Capítulo de @book, de @author
The Mackintosh Treasury
1 Samuel 4
Al principio del capítulo 4, vemos a Israel derrotado por los filisteos; pero, en lugar de humillarse delante de Jehová en una verdadera contrición y en el juicio de sí mismo a causa de su terrible condición, y en vez de aceptar su derrota como el justo juicio de Dios, los hallamos totalmente insensibles y duros de corazón.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
1 Samuel 7
Pasemos ahora al capítulo 7. Encontramos allí otro estado de cosas totalmente diferente. Vamos a encontrar lo que es un vaso vacío y, como siempre, la plenitud de Dios esperando tal condición. “Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová” (v. 2).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Adán, Génesis 3 y Ezequiel 1
El tercer capítulo del libro del Génesis nos proporciona nuestro primer ejemplo. Allí encontramos la primera manifestación de la gracia de Dios, así como de su gobierno. En este capítulo tenemos ante nosotros a un hombre pecador, un pecador arruinado, culpable y desnudo. Pero aquí también encontramos a Dios en gracia, que remedia la ruina, purifica al culpable y cubre su desnudez.
Sección del libro @book, de @author
Amnón
Otra consecuencia de la caída de David
Sección del libro @book, de @author
Codicioso, adúltero y asesino
“No codiciarás la mujer de tu prójimo”, dice la ley. “No cometerás adulterio”. “No matarás” (Éxodo 20:17, 14 y 13). David, que declara en el Salmo 19:7: “La ley de Jehová es perfecta”, transgredió sucesivamente por lo menos tres mandamientos. Sin embargo, su conciencia sigue sin reprenderlo. Es necesario que Jehová le envíe a Natán.
Sección del libro @book, de @author
Cómo volver a encontrar la comunión con Dios
El salmo 51 fue escrito por David en una muy dolorosa circunstancia. Nos revela los sentimientos producidos en el alma por una verdadera convicción de pecado, así como la senda trazada por el Espíritu Santo para volver a encontrar la comunión con Dios. Consideremos las penosas etapas de ese camino:
Sección del libro @book, de @author
Confesión y restauración
Numerosos versículos nos relatan cómo Job discutió y acusó a Dios, justificándose a sí mismo. Cinco versículos son suficientes para relatar la confesión que le abrió el camino a la bendición. “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti” (v. 2). Puesto ante el poder del enemigo, Job debe reconocer que solo puede recurrir al poder de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Ejemplos de las Escrituras: La lepra
Cuando en Israel se temía que alguien pudiera tener lepra (en sentido figurado esta terrible enfermedad es una imagen del pecado), en Levítico 13 y 14 se lee cómo esta persona era aislada durante 7 días. Después de este tiempo, el sacerdote tenía que mirar a la persona para comprobar si realmente se trataba de un caso de lepra.
Sección del libro @book, de @author
El enebro
Después de la tensión del Carmelo, Elías tendría que haberse apresurado a retirarse. El cansancio, tanto físico como psíquico, requería un descanso.
Sección del libro @book, de @author
El leproso de Levítico 14 y Naamán
Usted podrá formarse una idea de la diferencia entre la liberación de los pecados y la redención del pecado al comparar la purificación del leproso como está descrita en Levítico 14:1-7, con la de Naamán, igualmente leproso, en 2 Reyes 5:10-14.
Sección del libro @book, de @author
El pecado cometido debe ser juzgado
Muchas personas no se consideran culpables de sus faltas inconscientes; parten del principio de que Dios no puede reprocharles su ignorancia y que tomará en cuenta su «buena voluntad». ¡Funesta ilusión! Si Dios previó un sacrificio por los pecados cometidos por error, ello es la prueba de que el pecador, aun ignorante, es culpable ante Él.
Sección del libro @book, de @author
El pecado y los pecados
La epístola a los Romanos nos enseña que Dios tuvo que ocuparse de dos cuestiones: la de los pecados (cap. 1 a 5:11) y la del pecado (cap. 5:12 al cap. 8). Tuvo que condenar al árbol tanto como a los frutos, esto es, al pecado en nuestra naturaleza como a los actos producidos por ella.
Sección del libro @book, de @author
El perdón, la disciplina y la restauración
Había transcurrido cierto tiempo desde la falta cometida por David. La guerra contra Amón, comenzada en el capítulo precedente que, por sí solo, abarca acontecimientos de casi un año, continuaba todavía. El estado de sitio de Rabá no había acabado, y sabemos que en esa época el asedio de una ciudad podía durar años.
Sección del libro @book, de @author
Elimelec y Noemí
Un hambre sobrevino en la tierra de Canaán, prueba permitida por Dios con un propósito conocido por él. ¡La actitud de la fe sería buscar la razón de esta disciplina, arrepentirse, someterse! (1 Reyes 8:35). Pero Elimelec y los suyos no lo entendían así. Querían evadir la prueba que Dios permitía y se fueron a los campos de Moab, más allá de las fronteras fijadas por Dios, para “morar” allí.
Sección del libro @book, de @author
Eliú
Durante las largas conversaciones de Job y sus amigos, Eliú, mucho más joven, escuchaba (cap. 32:11-12). Sus rasgos característicos eran la paciencia, la modestia, la humildad; no discutía; no halagaba; no se parcializaba, mas estaba movido por un espíritu de rectitud. No dio prueba de suficiencia, sino que supo ponerse al nivel del pobre que sufría (cap.
Sección del libro @book, de @author
¿Es usted bieun naventurado?
Cuanto más ha gemido otrora el alma bajo el peso de sus pecados, tanto más gusta de la felicidad de la que nos hablan los versículos 1 y 2. ¿Es usted uno de esos bienaventurados? Si no lo es, el versículo 5 le indica el camino para llegar a serlo: el del arrepentimiento y la confesión (compárese Lucas 15:18).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Éxodo 34:6-7
No quisiera terminar este artículo sin citar un pasaje que a menudo se cita erróneamente como la expresión de la gracia, y que en realidad es la manifestación del divino gobierno: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová!
Sección del libro @book, de @author
Faltas que debían expiarse mediante un sacrificio
Los versículos 1 a 4 ofrecen ejemplos de las faltas que debían expiarse mediante un sacrificio. Se trata de actos cuya gravedad quizá no hubiéramos discernido si la Palabra, divina medida de la conciencia, no los hubiera condenado: por ejemplo, dejar de dar un testimonio, tener un contacto pasajero con lo impuro, proferir palabras ligeras. Hasta se puede ser culpable guardando silencio (v.
Sección del libro @book, de @author
Horeb
En la soledad del monte de Dios, en la cueva donde Moisés posiblemente estuvo refugiado cuando Dios paso delante de él (Éxodo 33:22), la palabra divina se dirigió al siervo desalentado: ¿Qué haces aquí, Elías?
Sección del libro @book, de @author
Jesús lo ha hecho todo para darnos una plena seguridad
Un israelita escrupuloso siempre podía temer que algún pecado cometido por error se le hubiera olvidado. Y apenas acababa de traer un costoso sacrificio cuando una nueva infidelidad podía exigir otro. Hoy en día, a pesar de las certidumbres de la Palabra de Dios, muchos cristianos todavía viven con el mismo temor.
Sección del libro @book, de @author
Job bendecido
La Palabra nos dice que Job era un hombre perfecto y recto, que temía a Dios y se apartaba del mal. Dios mismo lo llama “mi siervo”. Fue bendecido en su familia: parece que sus siete hijos y sus tres hijas tenían buena armonía entre ellos. Tenía éxito en sus empresas: su ganado se multiplicaba, sus cultivos prosperaban.
Sección del libro @book, de @author