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La ley del leproso

La lepra siempre se consideró como la más repugnante de las enfermedades, la más terrible. No solamente porque el fin de ella es la muerte, sino porque cada parte del cuerpo afectado por ese mal muere realmente mientras el enfermo continúa viviendo. Es pues la lepra, más que cualquier otra enfermedad, una imagen de la muerte y su poder consumiendo la vida. Su comienzo se asemeja al del pecado: es pequeño, insidioso y no se nota ningún síntoma alarmante.

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Vuélvete a mí

La forma con la que Dios se ocupa de alguien que se aleja, seguramente no es la nuestra. Los caminos de Dios son hermosos y perfectos. Hermano que se alejó, no suponga que al abandonar al Señor, todo se terminó para usted y que no puede ser restaurado. No; si vuelve, días mejores han sido preparados para usted. El propósito de Dios es conducirnos a un estado práctico mejor del que hemos perdido al alejarnos. De esto resulta que gustamos mucho más la gracia, tenemos más confianza en el Señor y desconfiamos más de nosotros mismos.

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Orientación cristiana

Simón Pedro (1)

En este pasaje tenemos la confesión de Pedro acerca de su fe en Jesús.Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

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Orientación cristiana

Simón Pedro (2)

Después de hablar de la revelación que el Padre había hecho al corazón de Pedro, el Señor sigue diciendo: “Y yo también te digo”. El contraste está entre la revelación dada ya por el Padre y la nueva que se desprende de sus labios, “que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. ¿Cuál es el significado de esta declaración?

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El alejamiento del corazón

En el capítulo 14 del libro de los Proverbios leemos: “De sus caminos será hastiado el necio de corazón” (o “el corazón que se aleja de Dios”; versión francesa de J. N. Darby; v. 14). En el Nuevo Testamento no encontramos la palabra alejamiento, pero sí el hecho o la acción de alejarse.

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El alejamiento en los caminos

No cabe duda de que ningún creyente que se aleja es feliz. Y el Señor quiere que seamos profundamente felices. Si usted no lo es, es porque no está en buen estado. Hay algo que no está bien, y cuanto antes lo solucione, mejor. Tal vez usted sabe de qué se trata, y es consciente del peligro que hay en persistir en un mal estado de alma. Si no se corrige, empeorará.

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El leproso y su llaga

La Escritura, especialmente el Antiguo Testamento, abunda en figuras maravillosas de nuestro Señor Jesucristo y de las cosas que le conciernen. En el Nuevo Testamento estas figuras son llamadas sombras, como lo leemos en las epístolas a los Colosenses 2:17 y a los Hebreos 8:5; 10:1.

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El ministerio de restauración

Lucas hace una breve referencia al primer encuentro de Pedro con el Señor resucitado. Cuando los dos discípulos que venían de Emaús entraron en donde estaban reunidos los apóstoles, recibieron de estos la confirmación de lo que ellos mismos fueron testigos:

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El ministerio preventivo

Este capítulo contiene dos puntos sobre los cuales es sumamente importante tener claridad, pues creo que no hay algo de lo que sepamos menos, como hijos de Dios, que de estas dos verdades:

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El octavo día

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La confesión y la purificación

Es interesante considerar en las Escrituras cuáles son los recursos de Dios en relación con todo lo que podría interrumpir la comunión de los suyos con Él, especialmente en esta figura de la “vaca alazana”.

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La purificación del leproso

El Señor mismo dijo: Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio (Lucas 4:27).

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Los espinos y abrojos

Este capítulo es uno de los tres principales pasajes del Nuevo Testamento de los que Satanás se sirve continuamente para atormentar a los hijos de Dios y hundirlos en la angustia. Los otros dos en los que pienso son Juan 15:2 y Hebreos 10:26.

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Prefacio del Editor

Este libro fue escrito a petición de un cristiano de la China, después que varias personas hubieron demostrado un gran interés a la explicación que se había dado oralmente sobre el asunto. Salió a luz por primera vez en chino, alrededor de 1938, llevando un mensaje de salvación y de gozo. Muy pronto se difundió por toda la China.

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Aplicación actual

Hemos visto en el cuadro del leproso que fue hecho apto para estar en la presencia de Dios, el aspecto que nos habla de nuestra entrada en las moradas celestiales, en las glorias de la casa del Padre. Pero creemos que esta maravillosa figura puede ofrecer una aplicación más para el tiempo actual, y que encierra a la vez una lección importante.

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Dos avecillas vivas y limpias

He aquí pues al leproso bajo la mirada del sacerdote, quien no encuentra sobre su cuerpo ni un solo lugar sin lepra. ¡Qué gozo, está curado! Usted que ha seguido hasta aquí el camino del leproso en su desgracia, ¿quiere prestar completa atención acerca de lo que debe hacer para su purificación?

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El cordero del sacrificio por la culpa

“Y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová. Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario” (v. 12-13).

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El log de aceite

Asimismo el sacerdote tomará del loga de aceite, y lo echará sobre la palma de su

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El sacerdote saldrá fuera

Acabamos de ver al leproso y a su amigo dándose prisa en el camino que los conduce al sacerdote; pero detengámonos un instante; no olvidemos que el enfermo no puede pasar los límites del campamento: está impuro. ¿Cómo podrá acercarse a la morada del sacerdote que habita en la casa de Dios, en el centro mismo del campamento? Mas ¡qué dicha!

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El sacrificio por el pecado, el holocausto y el presente de flor de harina

Agregar algo quizá podría estropear este cuadro que nos parece perfecto; pero descubrimos que faltan aún algunas pinceladas para completar su perfección. He aquí una: “Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia” (v. 19). ¡Qué obra completa y perfecta realizó nuestro Salvador en la cruz del Calvario!

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En presencia del sacerdote

“Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca… será traído a Aarón el sacerdote”. Quisiera llamar la atención sobre la orden dada en este texto: “Será traído a Aarón el sacerdote”. Es terminante y formal; la encontramos nuevamente en el capítulo 14:2.

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Fuera de su tienda

Limpio, rasurado, lavado, el leproso puede volver al campamento; ¡qué hermoso día para él! ¿No nos recuerda esto la declaración apostólica: Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo? (Efesios 2:13).

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Gravedad del mal

“Si… pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne…” (Levítico 13:3). No es, pues, solamente un mal superficial el que ha atacado. Es mucho más hondo: su raíz está en nuestro corazón. Y a ese corazón el Sumo Sacerdote lo ha declarado: “Engañoso… más que todas las cosas, y perverso”; (Jeremías 17:9).

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¡Inmundo, inmundo!

Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada (v. 45-46).

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