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The Mackintosh Treasury

Temas prácticos de la vida cristiana: Paz

En el pasaje que figura en el encabezamiento de este artículo hallamos la palabra “paz” en dos sentidos: primero, aplicado a la vida interior del discípulo cristiano, y, en segundo lugar, a su vida exterior.

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Pláticas sencillas

Amar es obedecer

Según el versículo 15, los discípulos debían mostrar su amor hacia el Señor guardando sus mandamientos; entonces el Señor rogaría al Padre para que les enviara otro Consolador. En los versículos 21-23, el Señor presenta otras consecuencias del amor hacia él:

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Pláticas sencillas

Aquellos por quienes Jesús ora

Todo lo que Jesús dice de los discípulos en los versículos precedentes da las razones por las cuales ora por ellos. Son objetos exclusivos de los cuidados del Padre; puesto que el mundo despreció lo que le había traído, el Señor ya no tiene nada que hacer con este y no formula peticiones a su favor.

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Pláticas sencillas

Cómo hacer la obra de Dios

La muchedumbre, al ver que los discípulos se marcharon en una barca sin el Señor, también cruzó el mar para buscarle (v. 22-24). Cuando lo encontraron, le dijeron: “Rabí, ¿cuándo llegaste acá?”. Era bueno buscar a Jesús, pero el valor de esta búsqueda dependía de los motivos que inducían a obrar; fue esto lo que el Señor sacó a relucir.

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Pláticas sencillas

Consecuencias de la incredulidad

Jesús repite a los judíos lo que ya les había dicho en el capítulo 7:33-34: “Yo me voy, y me buscaréis”; mas añade: En vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir (v. 21).

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Pláticas sencillas

De la presencia del Espíritu Santo en cuanto al mundo

“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”. Jesús había dicho en el capítulo 15:22:

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Pláticas sencillas

Doble testimonio rendido a Cristo

“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio”. El mundo, habiendo rechazado al Hijo de Dios, podía creer que había acabado con él.

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Pláticas sencillas

El amigo del Esposo

Jesús y sus discípulos bautizaban en la región de Judea al mismo tiempo que Juan el Bautista seguía con su servicio por algún tiempo más, aunque Jesús estaba allí. Ello dio ocasión a algunos discípulos de Juan para hacer notar a su maestro que todos iban a Jesús y se bautizaban allí. Sin duda veían con cierto celo cómo aumentaba la importancia de Jesús a expensas de la de su maestro.

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Pláticas sencillas

El buen Pastor

En el versículo 11 el Señor se llama el buen Pastor, en contraste con los mercenarios, otro carácter de aquellos que pretendían apacentar las ovejas judías. “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

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Pláticas sencillas

El camino

Jesús dijo también a los discípulos: “Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino”. Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?” (v. 4-5).

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Pláticas sencillas

El ciego sanado comparece ante los fariseos

Llevaron al hombre sanado a los fariseos. ¿Con qué propósito? Lo ignoramos, pero sí sabemos el motivo por el cual Dios lo permitió. Era para manifestar el estado de estos jefes religiosos en presencia de las obras de Dios, tal como había sido manifestado en presencia de las palabras de Jesús en el capítulo precedente.

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Pláticas sencillas

El ciego sanado se encuentra con el Hijo de Dios

Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró (v. 35-38).

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Pláticas sencillas

El Consolador

El Señor no podía conducir a sus discípulos más adelante en el conocimiento de la nueva posición en la cual los introduciría en virtud de su muerte, es decir, en una posición celestial con él, en contraste con la posición terrenal, aunque gloriosa, en donde habrían compartido su gloria si él hubiese sido recibido como rey.

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Pláticas sencillas

El cuádruple testimonio dado a Jesús

Jesús siguió afirmando que toda la realidad de su ministerio dimanaba de su absoluta dependencia de su Padre, cuya voluntad siempre hacía. De esta forma, rechazándole a él, se rechazaba al Padre quien le había enviado.

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Pláticas sencillas

El endurecimiento del pueblo

El versículo 37 dice: A pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él.

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Pláticas sencillas

El gozo del mundo y el gozo de los discípulos

Para que los discípulos pudieran gozar del ministerio del Espíritu Santo era necesario que el Señor los dejara y volviera a la presencia de su Padre. Sin embargo, lo volverían a ver poco después. “Todavía un poco” –dice– “y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre” (v. 16).

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Pláticas sencillas

El hermoso testimonio del ciego sanado

Los fariseos volvieron a llamar al ciego de nacimiento. Seguros de su curación, estaban dispuestos a atribuir el hecho a Dios, pero procuraban obligar a este hombre a pensar de Jesús como ellos. Él les había dicho: “Es profeta”. Esto ya era demasiado para ellos; querían que Jesús fuese considerado pecador.

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Pláticas sencillas

El Hijo del Hombre glorificado

Cuando Judas hubo salido, Jesús dijo: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.

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Pláticas sencillas

El hombre esclavo del pecado

Cuando oyeron hablar de ser hechos libres, los judíos respondieron a Jesús: “Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?” (v. 33). Estos desdichados, cegados por un odio implacable, afirmaban dos cosas insensatas para hombres que poseyesen un mínimo de inteligencia, pues decían que nunca habían sido esclavos de nadie.

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Pláticas sencillas

El hombre hijo del diablo

Jesús dice a los judíos: “Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre” (v. 37-38). El origen de una naturaleza se revela por las acciones.

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El lavado de los pies

El servicio del Señor entre los judíos había terminado; había cumplido a la perfección todo lo que debía hacerse para llevarles a creer en él. A partir de ese momento pensaría en los que habían creído; solo de ellos se ocuparía hasta la hora de su muerte, además de la gloria en la que iba a entrar.

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Pláticas sencillas

El lugar donde se debe adorar

Al comprender que se encuentra en presencia de alguien que le habla de parte de Dios, la mujer procura informarse respecto al lugar donde se debe adorar. “Nuestros padres adoraron en este monte”, dice ella señalando el monte Gerizim, “y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar” (v. 20).

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Pláticas sencillas

El nuevo nacimiento

“Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él” (v. 1-2).

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Pláticas sencillas

El pan de Dios

“De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan” (v. 32-34).

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