14 resultados

Siervos y amos

Habiendo considerado las relaciones entre esposo y esposa, entre padre, madre e hijos en el hogar cristiano, resta hacer lo mismo con la relación que existe entre siervos y señores; pero como esta relación no se da en todos los hogares, sólo la consideraremos brevemente.

Capítulo de @book, de @author

Su importancia, disposición y características

¡Qué dulces pensamientos despierta en la mente esa palabra «hogar», y qué maravillosa alegría hace brotar en todo corazón humano! Aun más precioso es el recuerdo del «hogar cristiano» para aquellos que han tenido el gran privilegio de tal ambiente, en el cual Dios fue honrado y reconocido como Cabeza de la casa.

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

1. Restauración de quien es sorprendido en alguna falta

Gálatas 6:1 presenta una instrucción general: Si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

2. Amonestar a los que andan desordenadamente y separarse de ellos

En 1 Tesalonicenses 5:14 (versión Hispanoamericana) leemos: Os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los desordenados.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

3. Reprensiones públicas

En 1 Timoteo 5:20 el apóstol instruye así a su joven colaborador: “A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman”. Aquí tenemos una forma de disciplina mucho más seria que la simple amonestación privada que acabamos de considerar. Esta Escritura se aplica a casos de pecado de tal naturaleza que demandan una reprensión pública en la asamblea.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

4. Trato para con los herejes

Tito 3:10-11 nos da la forma de disciplina que ha de ser usada con los herejes: “Rehúsa al hombre hereje, después de una y otra amonestación; estando cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio” (versión de Valera 1909).

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

5. La disciplina del silencio

Ya hemos mencionado la disciplina del silencio en cuanto se refiere al trato con un hereje. Ahora vamos a considerar más detalladamente esta forma de disciplina para silenciar a un hermano en la asamblea. Sin embargo, no encontramos en las Escrituras un mandato concreto al respecto, como lo hay para las otras formas de disciplina consideradas anteriormente.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

6. Ofensas personales

En Mateo 18:15-18 el Señor nos ha dado instrucciones en cuanto a la actitud correcta que se debe adoptar cuando un hermano ofende a otro. El Señor muestra allí también la disciplina que ha de ejercerse con tal persona si todos los esfuerzos para ganarla y restaurarla han fracasado.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

7. Excomulgar a las personas perversas

Ahora consideraremos la forma extrema de la disciplina o, hablando con más propiedad, el acto de la excomunión

Sección del libro @book, de @author

¿A quién podemos creer?

Voy a presentar otro ejemplo para explicar mejor esta cuestión. –Una tarde, estando usted en su casa entra un individuo y le dice que el jefe de la estación ferroviaria cercana acaba de morir arrollado por el tren. Pero dicho sujeto es conocido como el más atrevido embustero en toda la vecindad. ¿Creería usted, o se esforzaría siquiera en dar crédito a tal persona?

Sección del libro @book, de @author

Abandono del orden de Dios

Vivimos días en los que los principios de Dios para la humanidad están siendo descartados, y en los que abunda el desorden y la corrupción, como sucede siempre que el hombre se aparta del orden de Dios. El amor libre, la infidelidad, el divorcio y todas las formas de obstinación están causando el naufragio de numerosas familias.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Acción errónea

Es posible que una asamblea fracase en sus acciones disciplinarias y tome una decisión errónea. Puede dejar de actuar según el propósito de Dios por causa de un bajo estado moral. En tal caso su acción puede necesitar corrección. No obstante, la acción de una asamblea, incluso si esta acción es dudosa, debe ser, en primera instancia, respetada por las otras asambleas.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Actuación en nombre de toda la Iglesia

Una asamblea local siempre debería recordar que ella constituye la representación local de toda la Iglesia de Dios y que, por lo tanto, está actuando en nombre de la Iglesia universal. La Iglesia es un solo cuerpo y no puede haber asambleas que existan o actúen independientemente unas de otras.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Actualmente no hay tal autoridad

Comprobamos, pues, que en toda la Biblia nadie, fuera de un apóstol o de un delegado apostólico, fue autorizado a nombrar ancianos. Además, no encontramos ni una palabra que justifique la continuación de esta autoridad apostólica para nombrar ancianos después de que los apóstoles dejaron la tierra. A Tito y a Timoteo no se les dio instrucción alguna para ello.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Adorno y vestido

Antes de terminar nuestro tema, nos sentimos movidos a agregar algunas observaciones sobre el importante asunto de su adorno y atavío, esto es, en cuanto a la manera de vestirse. En su Palabra, Dios también nos ha dado instrucciones sobre esto.

Sección del libro @book, de @author

Afectos demasiado sagrados para tratarlos a la ligera

En estos días de moralidad decadente y liberalismo, resulta necesario decir que el trato entre jóvenes de ambos sexos, y también de los más maduros, que acostumbran a cortejar con diferente pareja cada vez que así lo desean, ciertamente no es de Dios.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

“Allí estoy yo en medio de ellos”

Estas benditas palabras del Señor garantizan, sin duda alguna, su presencia personal en medio de los congregados en su nombre por el Espíritu. Esto no es solo una promesa, sino una realidad viva como lo han experimentado miles de creyentes que actuaron con una fe simple en cuanto a esta promesa y se congregaron únicamente en su adorable nombre. Para la fe, esta promesa es suficiente.

Sección del libro @book, de @author

Amos

Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos (Colosenses 4:1).

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Añadidos por el Señor

Es interesante notar que en aquel tiempo “el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47). Los hombres no se unían a la Iglesia por propia iniciativa, como lo hace la gente que se une a los grupos cristianos en la actualidad. Eran añadidos por el Señor mismo. Aquellos a quienes Él salvaba, Él los añadía a la Iglesia mediante su Espíritu.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Apóstoles y profetas

Estos dos dones son los primeros mencionados en Efesios 4:11 que el Cristo ascendido dio a su Iglesia. Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas.

Sección del libro @book, de @author

Aquila y Priscila

Formas especiales de servicio cristiano se presentan para el esposo y la esposa cristianos que han fundado un hogar y desean servir juntos al Señor.

Sección del libro @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

Asambleas del Nuevo Testamento

En todo el libro de los Hechos –libro que registra la historia de la Asamblea establecida por Cristo– siempre hallamos al Espíritu Santo como el conductor de las asambleas cristianas en todo lugar y usando a quien Él ha escogido como su vocero.

Sección del libro @book, de @author

Atraer o repeler

Los padres y las madres que se han asegurado el afecto y la confianza de sus hijos, habrán ganado su interés, de modo que éstos escucharán de buena voluntad tanto las exhortaciones y palabras de corrección como la lectura y exposición de la verdad divina de la boca de sus amados padres, a quienes reconocerán como sensatos, considerados y llenos de amor.

Sección del libro @book, de @author

Atrevimiento indecoroso

Otra práctica corriente, a la cual podemos aludir aquí, es la inmodesta y poco femenina costumbre de las jóvenes de tomar la iniciativa para empezar un noviazgo. Tal atrevimiento y abandono del lugar ordenado por Dios es una ofensa a las sensibilidades de la verdadera naturaleza humana y de una mente espiritual.

Sección del libro @book, de @author