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Pablo deseaba visitar a los creyentes de Roma

Pero, como ya no tenía motivo de detenerse en las regiones que acababa de visitar (pues había anunciado plenamente el Evangelio desde Jerusalén y sus alrededores hasta Iliria, como también probablemente hasta la costa oriental del mar Adriático), esperaba, al ir de paso para España, ver a los creyentes de Roma, y, después de haber gozado un poco de su compañía, ser encaminado por ellos a su des

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Padecer con Cristo

El camino que conduce a esa meta gloriosa, colocada ante nosotros, pasa por el sufrimiento. Ningún cristiano puede eludirlo. Por eso tenemos como final de la frase: “si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.

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Para resumir

1. Si no queremos ser una secta, jamás debemos perder de vista la «unidad del Cuerpo» de Cristo, proclamada en la Mesa del Señor. Al mismo tiempo, sintiendo con dolor el estado actual de la cristiandad –a la cual pertenecemos, no lo olvidemos nunca– debemos aprovechar con reconocimiento de las prerrogativas que hasta el fin quedan unidas a la Iglesia según Dios.

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¿Por qué la Iglesia está en la tierra?

Nos sentimos llevados a interrogarnos por qué ella ha sido dejada aquí abajo, y qué funciones es llamada a ejercer en la tierra.

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¿Por qué no tienen un nombre distintivo?

Una designación particular es absolutamente condenada por la Biblia: “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído” (1 Corintios 3:4-5). “Y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:26).

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Priscila y Aquila

En el versículo siguiente encontramos dos nombres conocidos: “Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí; a los cuales no solo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles”.

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Privilegios de los judíos y su infidelidad

Si Dios, pues, exige tan solemnemente la sinceridad y rechaza toda forma exterior, ¿no es preferible ser un pagano incircunciso, con una responsabilidad menor que la de un judío? Muy naturalmente se plantea la cuestión: “¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión?”. El apóstol responde: “Mucho, en todas maneras.

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¿Qué doctrina tienen estos cristianos?

Ellos tienen única y exclusivamente la doctrina de la Palabra de Dios. Reconocen que la Biblia (el Antiguo y el Nuevo Testamento) es en su totalidad la Revelación dada por Dios. Esta Palabra debe ser la única base de sus enseñanzas y la única guía para todos los asuntos de su vida.

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¿Qué es la ley aquí?

Poco antes el apóstol había dicho que los creyentes no estaban “bajo la ley, sino bajo la gracia”. ¡Qué necesario resultaba explicar esta contradicción, en apariencia insoluble! Había demostrado categóricamente que ellos no estaban “sin ley”, es decir, que no podían hacer su propia voluntad ni obedecer a sus inclinaciones y concupiscencias.

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¿Qué había en el principio?

Los primeros cristianos se reunían en el nombre de Jesús según Su palabra: "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos "(Mateo 18:20). En el transcurso de los siglos esta cita a menudo ha sido interpretada de una manera no conforme a la Palabra de Dios.

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¿Quién estará contra nosotros?

Y además, si Dios es por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? ¿Quién podría oponerse al Dios eterno y arrancarnos de sus brazos poderosos? ¿Quién podría quitarnos su favor o impedirle que ejercite su amor por nosotros? Por eso son bienaventurados todos aquellos que pueden decir con fe infantil: ¡Dios es por mí!

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¿Quién tiene derecho a bautizar?

Así como el Nuevo Testamento nos enseña claramente de qué modo se debe efectuar el bautismo, se nos muestra también quién puede bautizar. Vemos en los Hechos de los Apóstoles, que todos los hombres que predicaban el Evangelio eran llamados a bautizar a los que por su predicación llegaran a creer en el Señor Jesucristo.

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¿Quiénes son esos cristianos?

Son hombres y mujeres que han venido a la cruz con sus pecados; personas que han encontrado en Jesús el perdón, la paz y la vida eterna. En ellas el Espíritu de Dios ha producido una vida nueva, la vida de Dios, por medio de su Palabra. No sólo llevan el nombre de cristianos, sino que verdaderamente han nacido de nuevo.

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Recursos y medios

Para ejercer realmente tales prerrogativas y dar este testimonio, la Iglesia aquí abajo –así como el creyente, que no está abandonado a sí mismo– se halla provista de todos los recursos que le da la gracia de Dios.

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Resucitados con Cristo

Dirijamos seguidamente nuestra atención hacia el tercer pasaje que, en las cartas del apóstol Pablo, se refiere al bautismo. Lo encontramos en la epístola a los Colosenses, capítulo 2. El estado de los colosenses tenía, en cierto sentido, semejanza con el de los gálatas.

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Resultados de una vida según la carne o según el Espíritu

En los versículos siguientes, el apóstol extrae la conclusión práctica de lo que ha dicho hasta aquí: “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (v. 12-13).

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Resumen

Hemos visto el bautismo sucesivamente relacionado con el perdón o el lavamiento de nuestros pecados, con nuestra muerte al pecado, con la muerte y resurrección del creyente con Cristo y con nuestra introducción en una posición completamente nueva como hijos de Dios en Cristo. En esta p

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¡“Retén firme lo que tienes”!

¿Acaso volveríamos poco a poco a lo que nuestros padres o nosotros mismos, hemos abandonado por ser malo? ¿Nos inclinaríamos hacia lo que no está establecido sobre «el firme fundamento de Dios»?

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Reuniones convocadas y reuniones de asamblea

La asamblea puede reunirse por iniciativa de uno o de varios hermanos, a los que el Señor llama para dispensar a aquella una enseñanza, por medio de una predicación, de estudios o de pláticas (Hechos 11:26).

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Sabios para el bien

Al mismo tiempo, les exhorta a ser sabios para el bien e ingenuos para el mal (v. 19). Las últimas palabras del apóstol son especialmente dignas de nuestra atención. Las personas del mundo están atentas al mal, y procuran no ser engañadas ni caer en las trampas que se les tienden.

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Salgamos, pues, a él, fuera del campamento

En realidad no hemos sido llevados a cosas visibles, terrenales, ni a valores mundanos. El tiempo de servir en el Tabernáculo erigido por el hombre ha pasado. Las figuras han cedido su lugar a la realidad.

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Ser bautizado no significa ser salvo

Mateo 28:19 dice: “Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

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Siguiendo la verdad en amor

La vida de la asamblea no queda limitada a las reuniones, aunque sea en estas, y por encima de todo en la Mesa del Señor, donde ella se manifiesta. En realidad, su funcionamiento comprende enteramente la vida cristiana de todos los creyentes. Nos demos cuenta o no, todos los detalles de la vida espiritual de cada uno de ellos repercuten sobre el conjunto del Cuerpo, e inversamente.

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¿Son mejores que otros?

No, estos cristianos en sí no son mejores. Alaban a Dios, quien por gracia los ha salvado, los guarda y restaura cuando han pecado. Saben que “la carne”, la vieja e incorregible mala naturaleza, todavía mora en ellos y que pueden deshonrar mucho a su Señor por falta de vigilancia.

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