4 resultados
The Mackintosh Treasury
La Iglesia, el cuerpo de Cristo: ¿Qué eres: ayuda o estorbo?
Entre todas las gracias que nos ha concedido el Señor, una de las más grandes es el privilegio de estar presentes en la asamblea de su amado pueblo, donde él ha puesto su nombre. Podemos afirmar con absoluta confianza que toda alma que ama verdaderamente a Cristo se complacerá en hallarse allí donde él ha prometido estar.
Capítulo de @book, de @author
The Mackintosh Treasury
La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Un cuerpo
Estos pasajes presentan una verdad que yo creo que es de fundamental importancia para todos nosotros, tanto individual como corporativamente: la Iglesia en su conjunto es el templo de Dios, y todo creyente es hecho tal, de manera tan real, literal y absoluta, como el templo de la antigüedad en que Dios moraba; solo que, naturalmente, de una manera diferente.
Capítulo de @book, de @author
The Mackintosh Treasury
La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Volvamos
Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están.
Capítulo de @book, de @author
Abraham y su casa
El segundo pasaje que quiero citar se refiere a la vida de Abraham.
Sección del libro @book, de @author
Algunas consideraciones finales
A menudo uno quisiera tener una regla general para cada uno de los diversos detalles de la administración doméstica. Alguien puede preguntar, por ejemplo, qué tipo de castigos, qué tipo de recompensas y qué tipo de entretenimientos debería adoptar un padre cristiano.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
“Considerémonos unos a otros”
Y ahora, como conclusión, echemos un vistazo a la exhortación de Hebreos 10:24: “Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras”.
Sección del libro @book, de @author
Ejemplos tomados del Nuevo Testamento
Ahora bien, dejando el Antiguo Testamento, veamos si no hallamos, en las sagradas páginas del Nuevo, amplias y numerosas pruebas en apoyo de nuestra tesis. En esta parte del Libro de Dios, ¿acaso el Espíritu Santo separa la familia de un hombre de los privilegios y responsabilidades que el Antiguo Testamento le confieren? Veremos muy claramente que él no hace nada de eso.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El Apóstol de nuestra profesión
Nos detendremos ahora unos momentos en la exhortación dirigida a los “hermanos santos, participantes del llamamiento celestial”. Como ya ha sido observado, no somos exhortados a ser “hermanos santos”, somos hechos tales.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El evangelio de Lucas
Al comienzo del evangelio de Lucas tenemos el hermoso cuadro de un remanente en medio de una profesión vacía y sin corazón. Oímos las piadosas expresiones de los corazones de María, de Elisabet, de Zacarías y de Simeón. Vemos a Ana, la profetisa, que hablaba de Jesús a todos los que esperaban la redención en Jerusalén. Recuerdo haber oído decir a mi querido y venerado amigo J. N. D.
Sección del libro @book, de @author
El gobierno de la casa y las consecuencias
Con respecto a esto ha habido muchos fracasos en el gobierno de nuestras casas. Hemos olvidado el principio del justo gobierno que Dios ha puesto ante nosotros, y que Él nos ha dado un ejemplo al ejercerlo.
Sección del libro @book, de @author
El gobierno moral de Dios
Es de inmensa importancia tener un claro entendimiento de la doctrina del gobierno moral de Dios. Ello resolvería muchas dificultades y zanjaría un sinnúmero de cuestiones. Este gobierno se ejerce con una decisión y una justicia particularmente solemnes.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El momento y la manera de celebrar la Cena del Señor
Solo agregaré unas palabras acerca del momento y la manera en que se ha de celebrar la Cena del Señor, tal como lo enseñan las Escrituras. Cuándo debe celebrarse
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Él presenta a Dios nuestros sacrificios de alabanza y acciones de gracias
En Hebreos 13:15 tenemos la tercera parte del servicio que el Señor cumple por nosotros en el santuario celestial: “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El reinado de Ezequías
En el capítulo 30 del segundo libro de Crónicas tenemos el reconfortante y alentador relato de la Pascua celebrada en los tiempos de Ezequías, cuando la unidad visible de la nación no existía más y cuando todo estaba en ruinas.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El reinado de Josías
Ahora pasaremos a considerar el reinado del piadoso y devoto rey Josías, cuando la nación se hallaba en vísperas de su disolución. Aquí tenemos una muy notable y hermosa ilustración de nuestro tema.
Sección del libro @book, de @author
El significado de la expresión “casa”
La expresión “casa” abarca tres cosas: la casa misma, los hijos y, dado el caso, los empleados domésticos. Estas tres cosas, ya sea que las tomemos juntas o por separado, deben llevar el sello de lo que pertenece a Dios. La casa de un hombre de Dios debe ser gobernada por Dios, para su gloria y en su nombre. El jefe de una casa cristiana es el representante de Dios.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El Sumo Sacerdote de nuestra profesión
Examinemos ahora otra división importante de nuestro tema. Hemos de considerar al “sumo sacerdote de nuestra profesión”. Esto también está repleto de las más ricas bendiciones para cada uno de los hermanos santos. El mismo Bendito que, como Apóstol, descendió de Dios hasta nosotros para darle a conocer, ha vuelto a Dios para estar delante de él por nosotros.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El título de “hermanos santos”
Pero antes de examinar los grandes temas que hemos de considerar, detengámonos un momento en el maravilloso título que el Espíritu Santo aplica a todos los creyentes, a todos los verdaderos cristianos. Él los llama “hermanos santos”. Este es ciertamente un título de gran dignidad moral. No dice que debemos ser santos. No; sino que lo somos.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
El valle de Acor
Es siempre conveniente que el cristiano pueda “dar respuesta” (1 Pedro 3:15, V. M.), de manera calma y firme, a la objeción que la incredulidad plantea contra las actuaciones del gobierno divino. La respuesta es la siguiente: “El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Génesis 18:25).
Sección del libro @book, de @author
Elí y su casa
El comienzo del primer libro de Samuel proporciona una muy solemne prueba de esta verdad: “Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Enseñanzas para la Iglesia
El valle de Acor en la profecía Hay una muy interesante alusión al “valle de Acor” en Oseas 2, que podemos ver de paso, aunque no se conecte con la línea especial de verdad que hemos considerado en esta serie de artículos.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Filadelfia
Este contraste continúa más extendido y más pronunciado en las dos últimas asambleas. En Filadelfia tenemos un hermosísimo cuadro de una compañía de verdaderos cristianos, humildes, sencillos y escasos de fuerzas, pero que han sido fieles a Cristo, han guardado su Palabra y no han negado su Nombre. Cristo y su Palabra son atesorados en el corazón y confesados en la vida práctica.
Sección del libro @book, de @author
Jacob y su casa
Leamos un pasaje con referencia a la historia de Jacob: “Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el”.
Sección del libro @book, de @author
Josué y su casa
Quiero pasar ahora a considerar esa tan bella declaración de Josué: “Escogeos hoy a quién sirváis… pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15). Notemos que él no dijo solamente “yo”, sino “yo y mi casa”.
Sección del libro @book, de @author