Nehemías
Nehemías

J. Koechlin - 2000

El título de esta colección proviene de Hechos 17:11, donde los bereanos «escudriñaban cada día las Escrituras». Su objetivo es acompañar la lectura diaria y consecutiva de la Biblia con breves explicaciones y exhortaciones prácticas que ayuden a sacar mayor provecho de la Palabra de Dios.

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Capítulo 9

Oración recordando el cuidado de Dios

Algunos levitas designados por sus nombres invitan al pueblo a levantarse para bendecir a Jehová. Y, en nombre de toda la asamblea, le dirigen la larga oración que ocupa el resto del capítulo. Las primeras palabras de ella son: “Tú solo eres Jehová…”. Luego, remontándose a la creación, los levitas celebran el cumplimiento de los consejos de Dios, el llamamiento de Abraham –cuyo corazón fue hallado fiel– la liberación de Egipto, el mar Rojo, los pacientes cuidados dispensados a Israel a todo lo largo del desierto con el don de la ley, finalmente la entrada en el país. Los pronombres de 2a persona y los verbos activos se hallan no menos de veinticinco veces en esos pocos versículos.

Primeramente celebrar lo que Dios es y luego lo que él ha hecho, ¿no es también nuestro privilegio, ya que pertenecemos al Señor? Repasemos a menudo en nuestros corazones lo que la gracia ha hecho por nosotros. Y ejercitémonos en descubrir los cada vez más numerosos motivos de agradecimiento que serán otros tantos nuevos vínculos de amor con nuestro Padre celestial y con el Señor Jesús. Como David, exhortemos a nuestra alma a bendecir a Jehová y a no olvidar “ninguno de sus beneficios” (Salmo 103:2). ¡Pero en verdad esos beneficios son innumerables!

Ingratitud del pueblo – Gracia inagotable

Esteban, después de haber expuesto largamente la historia de la gracia de Dios hacia Israel en el capítulo 7 de los Hechos, prosigue su discurso de la misma manera que esos levitas: “¡Duros de cerviz…! resistís siempre al Espíritu Santo…” (Hechos 7:51). La dura cerviz, la nuca que no quiere doblegarse para someterse al yugo del Señor, no caracteriza únicamente al pueblo de Israel. ¡Ni tampoco solo a los inconversos! Todos tenemos en nosotros esa naturaleza voluntariosa e insumisa. Cada creyente, sin excepción, la conoce demasiado bien. Y le es imposible acabar con ella por sus propios esfuerzos. Pero, al mismo tiempo, ¿conoce cada uno la liberación que Dios le concede? En la cruz, habiendo puesto en la muerte esa voluntad rebelde e irreductible, nos dio en su lugar la obediente naturaleza de Jesús. La vieja naturaleza está siempre en nosotros con sus deseos, pero no tiene más derecho a dirigirnos.

¡Como resaltan más todos esos pecados de Israel cuando, como aquí, son puestos en contraste con la gracia divina! Por decirlo así, se duplican en ingratitud (véase Deuteronomio 32:5-6). ¿Y no es también el caso de tantos jóvenes educados por padres creyentes?

Aprender de la historia y reconocer sus propias faltas

En el versículo 33 tenemos el resumen de todo este capítulo: “Tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo” (comp. Lamentaciones de Jeremías 1:18). El que recibió el testimonio de Jesús "ha puesto su sello a esto, que Dios es veraz"  (Juan 3:33, V. M.; véase también Romanos 3:4).

Sellar es formalmente aprobar una declaración, garantizarla y comprometerse a respetarla. Los príncipes, los levitas y los sacerdotes estampan así sus sellos (dicho de otro modo, sus firmas) para confirmar su acuerdo.

De esa larga confesión retengamos todavía dos enseñanzas muy importantes: en primer lugar, para juzgar un mal es necesario remontarse tanto como fuera posible a los orígenes de ese mal por medio de una completa vuelta hacia atrás. La violación de la ley empezó con el asunto del becerro de oro; ¡este, pues, no puede pasar en silencio! (v. 18). Luego, es precisa una confesión: decirle a Dios de una manera general: «Soy un pecador, he cometido pecados», no cuesta nada y no tiene valor a sus ojos. Él aguarda que le digamos: «Señor, soy culpable de tal cosa. Esto es lo que hice o lo que omití hacer» (véase Levítico 5:5).