No ame al mundo (n° 9, parte 2)

1 Juan 2:15

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 
(1 Juan 2:15)

Cuando mi corazón está lleno de Cristo, no tengo corazón ni ojos para la basura del mundo. Si Cristo habita en su corazón por la fe, la pregunta no será: «¿Qué mal hay en esto o aquello?». Sino: «¿Estoy haciendo esto por Cristo? ¿Puede Cristo acompañarme en esto?». Si está en comunión con él, fácilmente descubrirá lo que no es de él. Hablo especialmente a los jóvenes. Nosotros, que somos mayores, tenemos más experiencia de lo que es el mundo; sabemos más lo que vale. Pero ante ustedes todo brilla, tratando de atraerlos. Sus corazones son demasiado grandes para el mundo, este no puede llenarlos. Son demasiado pequeños para Cristo, porque él llena el cielo, sin embargo, él los colmará hasta saciarlos.