10 resultados
The Mackintosh Treasury
A pesar de su incapacidad, el hombre es responsable de sus actos
Tomemos un ejemplo. Un hombre me debe cierta suma de dinero; pero es un hombre inconsciente y despilfarrador, de modo que es incapaz de pagarme; y no solo eso, sino que tampoco tiene el menor deseo de hacerlo. No quiere pagarme; no quiere tener nada que ver conmigo. Si me viera venir por la calle, se escabulliría por el primer callejón que encuentre para evadirme. ¿Es responsable?
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Adán, Génesis 3 y Ezequiel 1
El tercer capítulo del libro del Génesis nos proporciona nuestro primer ejemplo. Allí encontramos la primera manifestación de la gracia de Dios, así como de su gobierno. En este capítulo tenemos ante nosotros a un hombre pecador, un pecador arruinado, culpable y desnudo. Pero aquí también encontramos a Dios en gracia, que remedia la ruina, purifica al culpable y cubre su desnudez.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Bildad y la tradición
Bildad es el segundo en tomar la palabra. Se emplaza sobre un terreno completamente diferente al del primer amigo. No alega ni una sola vez su experiencia ni lo que era resultado de su propia observación.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Breve exposición de verdades esenciales y conclusión
Habiendo tratado, dentro de nuestras limitaciones, los temas del sábado, la ley y el ministerio cristiano –y habiendo aclarado que honramos y observamos el día del Señor, que damos a la ley el lugar que Dios le asignó y que sostenemos la sagrada y preciosa institución del ministerio cristiano–, quisiéramos presentar de forma clara y breve, antes de concluir este tratado, algunos puntos de doctr
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cada uno juzgado según sus obras
Recuérdese que “cada uno” será juzgado “según sus obras”. La solemne sesión del juicio en Apocalipsis 20, no será un acto indiscriminado. Que nadie vaya a suponer esto. Hay “libros” –o rollos, registros–. “Cada uno” será juzgado. ¿Cómo? “Según sus obras”. Nada podría ser más preciso y específico.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Caín, Set y Noé
El inspirado relato acerca de Caín y de su posteridad nos presenta, con una fidelidad inquebrantable, el progreso del hombre en su condición caída; en tanto que, la historia de Abel y de su descendencia directa nos muestra, en agudo contraste, el progreso de aquellos que fueron llamados a vivir una vida de fe en medio de la misma escena donde terminaron nuestros primeros padres tras su
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Caracteres del ministerio de Eliú
En el ministerio de Eliú hallamos dos grandes elementos: “La gracia y la verdad”. Ambos eran esenciales para tratar con Job; y, en consecuencia, los dos se presentan con extraordinario poder. Eliú le dice a Job y a sus tres amigos muy claramente que no sabe hablar lisonjas, que no sabe dar títulos lisonjeros a los hombres.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cómo hallar el camino de Dios
Esto nos conduce a la segunda parte de nuestro tema, a saber: ¿Cómo he de hallar el camino de Dios? Sin duda, una pregunta de suma importancia. ¿Adónde he de volverme para hallar la senda de Dios?
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cómo nos retribuye el Señor
Para terminar este artículo citaremos las preciosas palabras que expresan cómo nos retribuye nuestro bendito Señor y Salvador. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
¿Cómo puedo saber yo que este amor, y el don de este amor, son para mí?
Al llegar a este punto, quizá sea menester dar satisfacción a una dificultad que se presenta con frecuencia a las almas angustiadas respecto a la cuestión de la aplicación personal.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cómo se efectúa la santificación
Pero ¿cómo tiene lugar esta aplicación, y cómo se obtiene este resultado? Por el Espíritu Santo, por medio de la Palabra escrita. Por eso se dice: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Y también: “Dios os ha escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad” (2 Tesalonicenses 2:13).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Completa liberación del poder actual del pecado
Este es un punto muy importante para todo el que ama de veras la santidad. Conforme a la gloriosa economía de la gracia, la misma obra que garantiza la plena remisión de los pecados, ha quebrantado para siempre el poder del pecado. No solo han sido borrados los pecados de la vida, sino que ha sido condenado también el pecado de la naturaleza.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Conclusión
El tema es sumamente interesante, profundamente práctico y provechoso en abundancia. Además, es muy sugestivo y abre a la mente espiritual un extenso campo de visión para ir de una parte a otra con un interés que nunca decae, porque el tema es inagotable.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Conclusión
No podríamos terminar estas meditaciones sin dar una ojeada, aunque sea superficial, a la manera en que nuestro apóstol desempeñó sus diversas comisiones. Lo vemos como “pescador de hombres”, abriendo el reino de los cielos a los judíos y a los gentiles, y, finalmente, apacentando y pastoreando los corderos y las ovejas del rebaño de Cristo.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Conclusiones de estas Escrituras
Ahora bien, sabemos que los opositores de la doctrina del castigo eterno se empeñan en demostrar que la palabra “eterno”, no significa eterno en el griego. Esta es una de las razones por las cuales hemos citado tantos pasajes en los que aparece la palabra griega aionios(eterno), y en los cuales el Espíritu Santo la emplea en una variedad de casos.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Conocer al Dios revelado en Cristo es la vida eterna
No es ese el caso del que conoce a Dios en Cristo. Ese tal tiene vida y propósito. Tiene al mismo Dios como su porción de incalculable valor. Esto es algo divino, y en ello consiste el fundamento mismo del cristianismo personal y de la religión verdadera; está por encima, y más allá, de todo.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Consideraciones finales sobre nuestra seguridad en Cristo
De lo que hemos visto hasta ahora, podemos aprender que el gran resultado de la obra de Cristo en el pasado es otorgarnos una posición divinamente perfecta delante de Dios. Hizo perfectos para siempre a los santificados (Hebreos 10:14).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
“Considerémonos unos a otros”
Y ahora, como conclusión, echemos un vistazo a la exhortación de Hebreos 10:24: “Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras”.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Convertidos para esperar a Cristo
Las últimas palabras de 1 Tesalonicenses 1 reclaman ahora nuestra atención. Proporcionan una prueba impresionante y contundente de la claridad, plenitud, profundidad y amplitud del testimonio del apóstol en Tesalónica, y también del esplendor y la autenticidad de la obra en los recién convertidos de aquel lugar. No solamente se volvieron de los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Convertidos para servir
Vamos a considerar ahora un punto sumamente práctico de nuestro tema. Está contenido en la cláusula: “Para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tesalonicenses 1:9). Para todo cristiano verdadero, esto es de inmenso interés. Somos llamados a “servir”.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
¡Conviértase!
No ahondaremos más sobre este tema aquí; pero quisiéramos suplicar encarecidamente al lector inconverso que se detenga y considere seriamente esta cuestión tan trascendental.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cosechamos lo que sembramos
Todo esto es tremendamente solemne. La gracia perdona; sí, perdona libre, plena y eternamente; pero, al mismo tiempo, “todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Un amo manda a su criado a sembrar trigo en su campo. El criado, por ignorancia, torpeza o craso descuido, en lugar de sembrar el trigo, llena la tierra de un grano nocivo.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cristo como objeto del corazón
Hasta aquí, hemos procurado desarrollar las grandes verdades fundamentales que conciernen a la obra de Cristo por nosotros: su obra en el pasado –su expiación– y su obra en el presente– su intercesión–. Ahora procuraremos presentarle al lector, con la ayuda del Espíritu de Dios, algo de lo que nos enseñan las Escrituras en cuanto a la segunda parte de nuestro tema, a saber, Cr
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Cristo, siervo de las necesidades del alma
a) La necesidad de la salvación
Sección del libro @book, de @author