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Orientación cristiana

¿Cristo murió por nuestras enfermedades?

En la profecía de Isaías, capítulo 53, leemos en los versículos 4 y 5 las siguientes palabras, referentes al Señor Jesucristo: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

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Orientación cristiana

Cristo, nuestro Sumo Sacerdote

En la vida cristiana es muy importante tener siempre delante de nosotros la persona de nuestro Señor Jesucristo como el objeto de nuestra fe. El vino a este mundo para la honra y gloria de su Padre, y como tal el Espíritu Santo siempre le presenta a nuestros ojos.

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Mensaje para todos

El rostro del Señor

En la Biblia el término rostro se refiere, por un lado, a la cara o la faz de una persona, y por otro, a la persona misma (ejemplo: Salmo 34:16, V. M.; 2 Corintios 2:10; 3:7, 13). Así, pues, la apreciación de una persona a menudo está asociada con el rostro de la misma.

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Mensaje para todos

El silencio del Señor (nº 10, parte 2)

Callar mientras se sufre la injusticia y el maltrato nunca ha sido popular. En general, el sufrimiento injusto debe darse a conocer públicamente y ser rechazado.

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Orientación cristiana

La cena del Señor

La cena el Señor ocupa un lugar importante en la vida del creyente. Se refiere a ella en los tres evangelios de Mateo, Marcos y Lucas (Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:19-20). Lucas es el único de los tres que tiene las palabras, “Haced esto en memoria de mí”. La cena a que se refiere en Juan no es la cena del Señor, sino la cena pascual.

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Orientación cristiana

La esperanza bienaventurada

Todo lo que pasa en el mundo hoy día nos hace pensar en la proximidad de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Sin duda alguna él viene pronto.

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Vida Cristiana

Nuestro andar

En la epístola a los Efesios tenemos (capítulos 1-3) la posición alta del creyente en Cristo, y de la Iglesia en su aspecto celestial. Nos muestra las bendiciones del creyente en los cielos (1:3), la Iglesia sentada en los cielos con Cristo (2:6), la multiforme sabiduría de Dios notificada por ella a los principados y potestades en los mismos lugares celestiales (3:10). 

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