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Cristo Creador y los santos como reyes

La puerta abierta y la visión del trono: cap. 4:1-3 La escena cambia bruscamente. Según la división del libro indicada por el Señor al apóstol (cap. 1:19), a partir de ahora se trata de “las cosas que sucederán después de estas”.

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Cristo, Redentor, y los santos como sacerdotes

¿Quién es digno de abrir el libro?: cap. 5:1-3

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Cristo, Redentor, y los santos como sacerdotes

¿Quién es digno de abrir el libro?: cap. 5:1-3

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Cuadro general de la Iglesia en la tierra

El triple alcance del mensaje Las cartas a las siete asambleas pueden ser consideradas desde tres puntos de vista diferentes:

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Éfeso

La primera carta es dirigida a Éfeso, una asamblea local que, a los ojos de Dios, había manifestado los caracteres de la asamblea tal como él la formó al principio. La asamblea de Éfeso

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Ejemplos de las Escrituras: La iglesia de Corinto

Después de haber recibido la primera carta del apóstol Pablo, la asamblea de Corinto había al fin puesto bajo disciplina y excluido al malvado fornicario que se hallaba entre ellos (1 Corintios 5). Luego leemos en la segunda carta a los corintios que el apóstol exhorta a la asamblea a perdonar a dicho hermano y a consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza (2 Corintios 2:5-11).

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Ejemplos de las Escrituras: La lepra

Cuando en Israel se temía que alguien pudiera tener lepra (en sentido figurado esta terrible enfermedad es una imagen del pecado), en Levítico 13 y 14 se lee cómo esta persona era aislada durante 7 días. Después de este tiempo, el sacerdote tenía que mirar a la persona para comprobar si realmente se trataba de un caso de lepra.

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El Apocalipsis y las otras profecías de la Biblia

Las profecías del Apocalipsis deben ser leídas sin perder de vista las otras profecías de la Biblia:

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El autor y los destinatarios de la Revelación

Es la revelación que Dios mismo ha dado de Jesucristo. Cristo se presenta aquí como el Siervo del Eterno, el Hijo del Hombre, el Mesías rechazado y el Cordero, y más tarde como el Jefe sobre todas las cosas.

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El camino de regreso

Todo esto nos muestra claramente que no existe algo como «un leve pecado» en la vida de un creyente o uno que no tenga consecuencias. Aun un solo pecado tiene consecuencias graves, y mucho más cuando se trata de una vida de pecado, como por ejemplo el alcoholismo o la fornicación. ¿Somos conscientes del hecho de que, como dice J. N.

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El Cordero y los 144.000 sobre el monte de Sion

¿Qué sucederá con los que no quisieron adorar la imagen de la bestia, de los cuales el anticristo hizo matar un gran número?

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El desmoronamiento de la economía mundial

Lamentaciones de los reyes: cap. 18:9-10

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El estado eterno

Después de estas terribles escenas de juicio y desgracias, el apóstol Juan es invitado a contemplar escenas de felicidad inefables. Sus dos últimas visiones (octava y novena) presentan el estado eterno como fin de la historia de los hombres y del mundo (v. 1-8). Después de una mirada retrospectiva de la Iglesia durante el milenio (cap.

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El gozo en el cielo

La expresión “después de esto” (v. 1) introduce un nuevo tema. Mientras toda la tierra llora debido al juicio desatado sobre Babilonia, el cielo se alegra y da gloria a Dios. Allí una gran multitud proclama a gran voz: “¡Aleluya!”, es decir, “Alabad a Jehová” o “Alabad al Eterno”.

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El gran trono blanco y el juicio de los muertos

“El fin de todas las cosas se acerca” (1 Pedro 4:7). La sexta (v. 11) y séptima visión (v. 12) del apóstol lo describen brevemente: el juicio de los muertos y la disolución de todas las cosas, reemplazadas por los nuevos cielos y la nueva tierra. El gran trono blanco: cap. 20:11

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El intervalo antes de la séptima copa

La trilogía del mal: cap. 16:13

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El intervalo antes de la séptima trompeta

El curso de los acontecimientos generales es interrumpido por segunda vez, para hacer un paréntesis y relatar un episodio particular que sobreviene en Judea. Otro ángel poderoso, Cristo: cap. 10:1-3

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El intervalo antes del séptimo sello

Un paréntesis: el residuo de Israel: cap. 7:1-8

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El juicio de Babilonia, la gran ciudad

El gozo en el cielo: cap. 18:20

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El juicio de la ramera

La mujer sentada sobre las aguas: cap. 17:15

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El juicio en gobierno y la primera resurrección

Este corto párrafo narra la quinta visión de Juan y contiene la única descripción del reino milenario en el Apocalipsis. En cambio, las bendiciones de la tierra bajo el cetro de Cristo son abundantemente desarrolladas en los profetas del Antiguo Testamento, Isaías en particular.

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El pecado cometido debe ser juzgado

Muchas personas no se consideran culpables de sus faltas inconscientes; parten del principio de que Dios no puede reprocharles su ignorancia y que tomará en cuenta su «buena voluntad». ¡Funesta ilusión! Si Dios previó un sacrificio por los pecados cometidos por error, ello es la prueba de que el pecador, aun ignorante, es culpable ante Él.

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El pecado me quita el gozo de la comunión con el Padre

Aunque mi hijo me desobedezca, sigue siendo mi hijo; sin embargo, falta la alegría entre los dos. Esto es así entre padres e hijos sobre toda la faz de la tierra.

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El pecado y los pecados

La epístola a los Romanos nos enseña que Dios tuvo que ocuparse de dos cuestiones: la de los pecados (cap. 1 a 5:11) y la del pecado (cap. 5:12 al cap. 8). Tuvo que condenar al árbol tanto como a los frutos, esto es, al pecado en nuestra naturaleza como a los actos producidos por ella.

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