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Orientación cristiana
¿Cristo murió por nuestras enfermedades?
En la profecía de Isaías, capítulo 53, leemos en los versículos 4 y 5 las siguientes palabras, referentes al Señor Jesucristo: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
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Orientación cristiana
Cristo, nuestro Sumo Sacerdote
En la vida cristiana es muy importante tener siempre delante de nosotros la persona de nuestro Señor Jesucristo como el objeto de nuestra fe. El vino a este mundo para la honra y gloria de su Padre, y como tal el Espíritu Santo siempre le presenta a nuestros ojos.
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Orientación cristiana
La cena del Señor
La cena el Señor ocupa un lugar importante en la vida del creyente. Se refiere a ella en los tres evangelios de Mateo, Marcos y Lucas (Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:19-20). Lucas es el único de los tres que tiene las palabras, “Haced esto en memoria de mí”. La cena a que se refiere en Juan no es la cena del Señor, sino la cena pascual.
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Orientación cristiana
La esperanza bienaventurada
Todo lo que pasa en el mundo hoy día nos hace pensar en la proximidad de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Sin duda alguna él viene pronto.
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Orientación cristiana
La fe en Dios
Siempre hay fuerza en mirar a Dios, pero si la mente se ocupa con su flaqueza en vez de echarla sobre Dios produce incredulidad. Dificultades pueden presentarse.
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Orientación cristiana
Las Sagradas Escrituras
Quisiera declarar y hacer constar de la manera más plena, clara y concisa, que estoy profundamente convencido de la inspiración divina de las Sagradas Escrituras, y que en esto he sido divinamente enseñado. Cuando leo la Biblia, la leo como la Palabra de Dios, autoridad absoluta para mi alma.
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Orientación cristiana
Simón Pedro
El aprender a conocemos es una obra muy desagradable, pero muy provechosa. Pedro fue zarandeado y tuvo que aprender que la confianza que había puesto en sí mismo era la primera causa de su caída. Pero el Señor, no solamente restauró su alma sino que hizo de él un conducto de bendición para otros. Es cuando realizamos nuestra incapacidad absoluta que podemos ser de ayuda a otros.
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