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Sexta subdivisión - La nueva Jerusalén durante el milenio
Vuelta al tema de los números 5 y 8 del grupo anterior para mostrar las glorias maravillosas de la Esposa, mujer del Cordero, la nueva Jerusalén, durante todo el período del reino milenario (ella posee la gloria de Dios; el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son el templo de ella, el Cordero es su lumbrera), y la administración de ese reino por su intermedio.
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Siervos de Cristo y administradores
Como lo hemos visto, el apóstol acaba de describir la Iglesia de Dios desde el aspecto de una obra confiada a la responsabilidad del hombre. Y especialmente de este aspecto de la casa de Dios trata toda la primera epístola a los Corintios.
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Siete montes
Roma, la ciudad de las siete colinas.
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Siete puntos importantes
En estos versículos 1 y 2, Tito tenía que recordar diversas cosas a los cristianos de Creta. Éstas eran siete; de igual modo, también en el versículo 3 las cosas que les caracterizaban antes de su conversión eran de igual número. El número siete, como lo hemos señalado ya, indica la plenitud espiritual, sea de lo bueno, sea de lo malo.
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Siete recomendaciones a las mujeres jóvenes
Las mujeres jóvenes deben ser, pues, enseñadas a “amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. La enseñanza a las mujeres jóvenes recomienda en primer lugar el amor, amor que se ejerce con prioridad en el restringido círculo familiar.
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Siete reyes
Siete formas o cabezas de gobierno
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Siete trompetas
Sietea trompetas
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Siete (véase v. 4) candeleros de oro
La Iglesia o Asamblea
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Significado
Indicaremos brevemente el significado esencial de estos cuatro sacrificios. El holocausto era todo quemado sobre el altar; es Cristo entregando su vida, ofreciéndose para la gloria de Dios, víctima perfecta, que cumple así toda Su voluntad: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad” (Hebreos 10:7).
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Silencio en el cielo como por media hora
Breve intervalo sin manifestación pública de las vias de Dios en juicioa.
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Sobre la tierra
Sobre la tierraa – No ya la tercera parte, como en el cap. 8:7.
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Sol, luna, estrellas
Sol, luna, estrellas – véase 1:16; 6:12-13.
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Sol, luna, estrellas
Todas las potencias que gobiernan, grandes y pequeñas.
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Sólo un apóstol pudo entregar a alguien a Satanás
Cuando se trataba de ejercer esta disciplina, el apóstol podía usar en medio de ellos de una autoridad especial que le había sido confiada (v. 3-5). Podía –y ya lo había decidido si la obediencia a Dios no se manifestaba en los corintios– entregar a tal hombre a Satanás. El apóstol Pedro, con este mismo poder, había suprimido a Ananías y Safira, los cuales habían mentido al Espíritu Santo.
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¿Somos aún niños en Cristo?
Un pecador, en el momento que llega a conocer a Dios como Padre, por la conversión, es un niño en Cristo. Éste es su estado normal. Conoce al Padre y en adelante estará en relación con él; pero este niño debe crecer y desarrollarse. Los corintios, por el contrario, habían quedado estancados en un conocimiento elemental de Cristo. Pensaban, obraban, hablaban como niños.
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Su ángel
El ángel de Jesucristo es, en el Antiguo Testamento, “el ángel de Jehová”
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Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve
Gloria del anciano de mucha edad. Pureza, santidad y justicia personalesa.
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Su concepción
En Isaías 7:14 ya se había anunciado que la virgen concebiría y daría a luz un hijo. Hay que acudir a los evangelios para entender el alcance de esta profecía.
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Su ministerio
Es hermoso ver a Jesús de lugar en lugar en sus idas y venidas, su compasión, sus enseñanzas, su perfecta humanidad. A veces su divinidad brilla como un relámpago, cuando calma la tempestad o resucita a Lázaro, o cuando hace tantos milagros. Como alguien dijo: «Escondía la forma de Dios bajo la de un esclavo, su divinidad bajo el espeso velo de un Galileo despreciado».
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Su muerte
Han pasado los años. Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua, en la cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. “Cuando era la hora, se sentó a la mesa” (Lucas 22:14). Había llegado la hora “para que pasase de este mundo al Padre” (Juan 13:1). ¿Va a retroceder ante el sufrimiento? ¿Obedecerá hasta la muerte?
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Su nacimiento
Miqueas 5:2 había anunciado que el Cristo nacería en Belén. José y María vivían en Nazaret. ¿Qué iba a hacer Dios para que María fuera a la ciudad de David y diera a luz allí? Dios está por encima de todo. El emperador promulgó un edicto para que todos se empadronaran (de hecho el censo se hizo más tarde).
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Su objetivo
Oramos primeramente para que Dios sea glorificado. Cuando por la fe nos acercamos verdaderamente a Dios, el deseo de honrarlo crece en nosotros. Entonces, ligados a ese deseo, oramos para discernir y cumplir la voluntad de Dios. Orando aprendemos, no a imponer nuestro pensamiento a Dios, sino a someternos a él. Por medio de la oración buscamos lo que Dios desea y lo aceptamos para hacerlo.
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Su resurrección
En 1 Corintios 15:4 se nos dice que “fue sepultado”, para que nadie diga que sufrió un desvanecimiento temporario al clamar a gran voz y expirar en la cruz. Murió realmente y resucitó realmente. Algunos negaban la resurrección, pero “si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es… vuestra fe” (v. 13-14).
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Su tabernáculo
La Iglesiaa.
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