6 resultados
Pregunta 2
¿Es verdad que un hombre que se arrepiente y cree recibe el perdón una vez para siempre?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
“Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo” (Mateo 24:13). A la luz de esta declaración ¿podemos estar seguros de nuestra salvación antes del término de nuestra vida en la tierra?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
El libro de Rut muestra que, en Israel, solamente ciertos parientes tenían derecho a redimir (o rescatar). ¿Tiene eso una significación para nosotros?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
Si se enseña al creyente que obtiene el perdón de sus pecados pasados, presentes y futuros, en el mismo momento de su conversión, ¿no corre el riesgo de sentirse impulsado a la despreocupación y al pecado?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 4
“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). ¿Por qué la confesión de la boca está relacionada con la salvación en este pasaje?
Sección del libro @book, de @author
Puesto aparte para Dios
Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, la santificación significa en su sentido inicial: separación, puesta aparte para Dios (véase, por ejemplo, 1 Crónicas 23:13; Jeremías 1:5). Eso sugiere un desapego a la vida ordinaria a fin de que el creyente pertenezca a Dios para servirle y satisfacerle. En contraste con el vocablo “santificación” tenemos el de “profanación”.
Sección del libro @book, de @author
Recursos y medios
Para ejercer realmente tales prerrogativas y dar este testimonio, la Iglesia aquí abajo –así como el creyente, que no está abandonado a sí mismo– se halla provista de todos los recursos que le da la gracia de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Regenerado (o renacido) por medio de la Palabra de Dios
El apóstol Pedro insiste sobre la acción de la Palabra: “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad… siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:22-23). Puesto que hace falta la obediencia, nuestra responsabilidad está implícita en tal purificación.
Sección del libro @book, de @author
Reuniones convocadas y reuniones de asamblea
La asamblea puede reunirse por iniciativa de uno o de varios hermanos, a los que el Señor llama para dispensar a aquella una enseñanza, por medio de una predicación, de estudios o de pláticas (Hechos 11:26).
Sección del libro @book, de @author
“Si alguno está en Cristo, nueva creación es”
La primera mención de la nueva creación en el Nuevo Testamento es categórica: cada uno de aquellos que están “en Cristo” es una “nueva creación” (2 Corintios 5:17, traducción literal del texto original griego). No una nueva criatura, sino una nueva creación. El estilo del apóstol es muy vigoroso.
Sección del libro @book, de @author
Siguiendo la verdad en amor
La vida de la asamblea no queda limitada a las reuniones, aunque sea en estas, y por encima de todo en la Mesa del Señor, donde ella se manifiesta. En realidad, su funcionamiento comprende enteramente la vida cristiana de todos los creyentes. Nos demos cuenta o no, todos los detalles de la vida espiritual de cada uno de ellos repercuten sobre el conjunto del Cuerpo, e inversamente.
Sección del libro @book, de @author
Su composición
En efecto, la Iglesia está integrada por los que poseen la nueva vida en Cristo, la vida de Dios, y únicamente por aquellos. Por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu (1 Corintios 12:13).
Sección del libro @book, de @author
Su precio
Por mucho que sea nuestro recogimiento, este no será tan hondo como debería al considerar lo que la Palabra nos dice acerca del precio que la Iglesia tiene para Cristo y para Dios.
Sección del libro @book, de @author
Su responsabilidad
La grandeza de tales privilegios, la realidad de esos recursos, que exceden a los que tenían los testigos de la fe que vivieron en las dispensaciones anteriores, hacen pesar sobre la Iglesia una responsabilidad más grande que ninguna otra.
Sección del libro @book, de @author
Su sitio distinto
De ello deriva el sitio distinto que le es asignado aquí abajo a la Iglesia. Así como el creyente no es del mundo porque Cristo no es del mundo (Juan 17:14), ella tampoco.
Sección del libro @book, de @author
Todas las cosas son hechas nuevas
La nueva creación no es un «remiendo» de la vieja. Las cosas viejas desaparecen y hacen lugar a las nuevas, las que son enteramente de Dios. Esto es verdad incluso respecto de Cristo. Él se humilló una vez en las circunstancias de la vieja creación, estando entre nosotros “según la carne” (Romanos 9:5).
Sección del libro @book, de @author
Todos culpables ante Dios
Escuchemos primeramente lo que la epístola a los Romanos dice respecto al perdón de los pecados, pues en esta epístola están expuestos los primeros principios del Evangelio. Después de haber declarado, desde la introducción, que el Evangelio es
Sección del libro @book, de @author
Un cielo nuevo y una tierra nueva
La consumación de la nueva creación tendrá lugar en el estado eterno (Apocalipsis 21:1-8). Entonces “no habrá muerte, ni… llanto, ni clamor, ni dolor”. El pecado, el sufrimiento y la muerte no existirán más en la nueva creación. Todo el mal se encontrará bajo el juicio de Dios, en su lugar designado, por siempre separado y alejado de los rescatados.
Sección del libro @book, de @author
Una toma de posición que deriva de tales caracteres
Esos caracteres implican tomar una posición que a menudo es mal comprendida y mal juzgada, aun por los otros cristianos. Ella no tiene valor si no es dictada por la obediencia, en humildad, y en un profundo amor por la Iglesia entera.
Sección del libro @book, de @author
Vivificados juntamente con Cristo
“Nos dio vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:5 y Colosenses 2:13). Hemos sido vivificados juntamente con Cristo. Estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1), estábamos muertos en pecados y en la incircuncisión de nuestra carne (Colosenses 2:13). Nos hacía falta nada menos que la vivificación para solucionar nuestro caso.
Sección del libro @book, de @author