Salmos » Capítulo 35

Version Reina Valera 1960

Cada Día las Escrituras
Dios es grande y nos defenderá eficazmente
Salmos 35:1-16

Cada Día las Escrituras
El odio alcanza su punto máximo
Salmos 35:17-28

1Salmo de David.
[1] Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden;
Pelea contra los que me combaten.

2
Echa mano al escudo y al pavés,
Y levántate en mi ayuda.
3
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores;
Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
4
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida;
Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.

5
Sean como el tamo delante del viento,
Y el ángel de Jehová los acose.
6
Sea su camino tenebroso y resbaladizo,
Y el ángel de Jehová los persiga.
7
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;
Sin causa cavaron hoyo para mi alma.

8
Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa,
Y la red que él escondió lo prenda;
Con quebrantamiento caiga en ella.
9
Entonces mi alma se alegrará en Jehová;
Se regocijará en su salvación.

10
Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú,
Que libras al afligido del más fuerte que él,
Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
11
Se levantan testigos malvados;
De lo que no sé me preguntan;

12
Me devuelven mal por bien,
Para afligir a mi alma.
13
Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;
Afligí con ayuno mi alma,
Y mi oración se volvía a mi seno.
14
Como por mi compañero, como por mi hermano andaba;
Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
15
Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron;
Se juntaron contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía;
Me despedazaban sin descanso;

16
Como lisonjeros, escarnecedores y truhanes,
Crujieron contra mí sus dientes.
17
Señor, ¿hasta cuándo verás esto?
Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones.

18
Te confesaré en grande congregación;
Te alabaré entre numeroso pueblo.
19
No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos,
Ni los que me aborrecen sin causa 1 guiñen el ojo.

20
Porque no hablan paz;
Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
21
Ensancharon contra mí su boca;
Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!
22
Tú lo has visto, oh Jehová; no calles;
Señor, no te alejes de mí.

23
Muévete y despierta para hacerme justicia,
Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
24
Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío,
Y no se alegren de mí.
25
No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra!
No digan: ¡Le hemos devorado!
26
Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
27
Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo.

28
Y mi lengua hablará de tu justicia
Y de tu alabanza todo el día.
  • 1Sal. 69.4; Jn. 15.25.