Salmos » Capítulo 32

Version Reina Valera 1960

Cada Día las Escrituras
El perdón de los pecados
Salmos 32

1Salmo de David. Masquil.
[1] Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

2
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, 1
Y en cuyo espíritu no hay engaño.3
Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.

4
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah5
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. 2 Selah

6
Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado;
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.

7
Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás. Selah8
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.

9
No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,
Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,
Porque si no, no se acercan a ti.10
Muchos dolores habrá para el impío;
Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.

11
Alegraos en Jehová y gozaos, justos;
Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.
  • 1Ro. 4.7–8.
  • 22 S. 12.13.