Salmos » Capítulo 107

Version Reina Valera 1960

Cada Día las Escrituras
El alma liberada de todas las dificultades
Salmos 107:1-22

Cada Día las Escrituras
Una situación desesperada
Salmos 107:23-43

1
Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia. 1

2
Díganlo los redimidos de Jehová,
Los que ha redimido del poder del enemigo,
3
Y los ha congregado de las tierras,
Del oriente y del occidente,
Del norte y del sur.
4
Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino,
Sin hallar ciudad en donde vivir.

5
Hambrientos y sedientos,
Su alma desfallecía en ellos.
6
Entonces clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
7
Los dirigió por camino derecho,
Para que viniesen a ciudad habitable.
8
Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9
Porque sacia al alma menesterosa,
Y llena de bien al alma hambrienta.
10
Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte,
Aprisionados en aflicción y en hierros,

11
Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová,
Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12
Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones;
Cayeron, y no hubo quien los ayudase.
13
Luego que clamaron a Jehová en su angustia,
Los libró de sus aflicciones;
14
Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
Y rompió sus prisiones.
15
Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
16
Porque quebrantó las puertas de bronce,
Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17
Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión
Y a causa de sus maldades;
18
Su alma abominó todo alimento,
Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19
Pero clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
20
Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina.
21
Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres;
22
Ofrezcan sacrificios de alabanza,
Y publiquen sus obras con júbilo.
23
Los que descienden al mar en naves,
Y hacen negocio en las muchas aguas,

24
Ellos han visto las obras de Jehová,
Y sus maravillas en las profundidades.
25
Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso,
Que encrespa sus ondas.
26
Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal.
27
Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.
28
Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.
29
Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.
30
Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.
31
Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
32
Exáltenlo en la congregación del pueblo,
Y en la reunión de ancianos lo alaben.
33
Él convierte los ríos en desierto,
Y los manantiales de las aguas en sequedales;

34
La tierra fructífera en estéril,
Por la maldad de los que la habitan.
35
Vuelve el desierto en estanques de aguas,
Y la tierra seca en manantiales.
36
Allí establece a los hambrientos,
Y fundan ciudad en donde vivir.
37
Siembran campos, y plantan viñas,
Y rinden abundante fruto.
38
Los bendice, y se multiplican en gran manera;
Y no disminuye su ganado.
39
Luego son menoscabados y abatidos
A causa de tiranía, de males y congojas.

40
Él esparce menosprecio sobre los príncipes,
Y les hace andar perdidos, vagabundos y sin camino.
41
Levanta de la miseria al pobre,
Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
42
Véanlo los rectos, y alégrense,
Y todos los malos cierren su boca.
43
¿Quién es sabio y guardará estas cosas,
Y entenderá las misericordias de Jehová?
  • 11 Cr. 16.34; 2 Cr. 5.13; 7.3; Esd. 3.11; Sal. 100.5; 106.1; 118.1; 136.1; Jer. 33.11.