Salmos » Capítulo 104

Version Reina Valera 1960

Cada Día las Escrituras
Diversidad de la creación
Salmos 104:1-18

Cada Día las Escrituras
Alabanza a Dios el creador
Salmos 104:19-35

1
Bendice, alma mía, a Jehová.
Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido;
Te has vestido de gloria y de magnificencia.

2
El que se cubre de luz como de vestidura,
Que extiende los cielos como una cortina,
3
Que establece sus aposentos entre las aguas,
El que pone las nubes por su carroza,
El que anda sobre las alas del viento;
4
El que hace a los vientos sus mensajeros,
Y a las flamas de fuego sus ministros. 1
5
Él fundó la tierra sobre sus cimientos;
No será jamás removida.

6
Con el abismo, como con vestido, la cubriste;
Sobre los montes estaban las aguas.
7
A tu reprensión huyeron;
Al sonido de tu trueno se apresuraron;
8
Subieron los montes, descendieron los valles,
Al lugar que tú les fundaste.
9
Les pusiste término, el cual no traspasarán,
Ni volverán a cubrir la tierra.
10
Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos;
Van entre los montes;

11
Dan de beber a todas las bestias del campo;
Mitigan su sed los asnos monteses.
12
A sus orillas habitan las aves de los cielos;
Cantan entre las ramas.
13
Él riega los montes desde sus aposentos;
Del fruto de sus obras se sacia la tierra.
14
Él hace producir el heno para las bestias,
Y la hierba para el servicio del hombre,
Sacando el pan de la tierra,

15
Y el vino que alegra el corazón del hombre,
El aceite que hace brillar el rostro,
Y el pan que sustenta la vida del hombre.
16
Se llenan de savia los árboles de Jehová,
Los cedros del Líbano que él plantó.
17
Allí anidan las aves;
En las hayas hace su casa la cigüeña.
18
Los montes altos para las cabras monteses;
Las peñas, madrigueras para los conejos.
19
Hizo la luna para los tiempos;
El sol conoce su ocaso.
20
Pones las tinieblas, y es la noche;
En ella corretean todas las bestias de la selva.
21
Los leoncillos rugen tras la presa,
Y para buscar de Dios su comida.
22
Sale el sol, se recogen,
Y se echan en sus cuevas.
23
Sale el hombre a su labor,
Y a su labranza hasta la tarde.
24
¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría;
La tierra está llena de tus beneficios.

25
He allí el grande y anchuroso mar,
En donde se mueven seres innumerables,
Seres pequeños y grandes.
26
Allí andan las naves;
Allí este leviatán 2 que hiciste para que jugase en él.
27
Todos ellos esperan en ti,
Para que les des su comida a su tiempo.

28
Les das, recogen;
Abres tu mano, se sacian de bien.
29
Escondes tu rostro, se turban;
Les quitas el hálito, dejan de ser,
Y vuelven al polvo.
30
Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra.
31
Sea la gloria de Jehová para siempre;
Alégrese Jehová en sus obras.

32
Él mira a la tierra, y ella tiembla;
Toca los montes, y humean.
33
A Jehová cantaré en mi vida;
A mi Dios cantaré salmos mientras viva.
34
Dulce será mi meditación en él;
Yo me regocijaré en Jehová.
35
Sean consumidos de la tierra los pecadores,
Y los impíos dejen de ser.
Bendice, alma mía, a Jehová.
Aleluya.
  • 1He. 1.7.
  • 2Job 41.1; Sal. 74.14; Is. 27.1.