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Mateo 11

EL ENVÍO DE LOS DOCE no significó que el Señor suspendiera su propio trabajo, como muestra el primer versículo, y toda esta actividad conmovió a Juan en su prisión.

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Pláticas sencillas

Mateo: Capítulo 11

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Cada Día las Escrituras

Mateo: Capítulo 11

Juan el Bautista en la cárcel – Grandeza de su ministerio El Señor no se contentó con mandar a sus discípulos, sino que siguió su propio ministerio. En cambio, Juan el Bautista, desde el capítulo 4:12, terminó el suyo en la cárcel de Herodes.

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Pláticas sencillas

El llamamiento al Salvador

Alguien puede preguntar: «El Hijo, ¿a quién querrá revelar al Padre?». Jesús responde: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (v. 28). Este precioso Salvador veía no solo en medio de su pueblo culpable, sino en el mundo entero, almas trabajadas y cargadas. Él sabe que el pecador se cansa inútilmente procurando liberarse por sí mismo.

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Pláticas sencillas

Jesús da testimonio de Juan

Cuando los discípulos de Juan se marcharon, Jesús se dirigió también a la conciencia de la multitud y dio testimonio de su amado siervo.

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La revelación del Padre

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó”. La expresión “aquel tiempo” se refiere al período en el cual Jesús atestiguaba con dolor su rechazamiento.

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Pláticas sencillas

Los discípulos de Juan en presencia de Jesús

Después de enviar a sus discípulos a la mies, el Señor salió para enseñar y predicar en las ciudades. ¡Contemplar a tal persona, al Hijo de Dios, qué hecho maravilloso para la fe! Se le podía encontrar por doquier, cumpliendo las obras de gracia de parte de Dios, su Padre, en medio de esta humanidad perdida. ¡Qué humildad, qué devoción, qué amor! Dejó la gloria para venir a esta tierra.

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Pláticas sencillas

Reproches de Jesús

¡Cuánto debía sufrir el Señor al ver la ceguera y la incredulidad de los que lo rechazaban, siendo ellos mismos testigos y objetos de su gracia maravillosa! Por lo tanto, dolido a causa de las consecuencias que ello acarrearía para las ciudades más favorecidas, les dirigió reproches y profetizó la desgracia que las alcanzaría el día del juicio.

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