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Vida Cristiana
¿Hemos de ayunar bajo la actual dispensación de la gracia?
Si bien es verdad que el Señor condenó tanto el ayuno judaico como el farisaico, no por esto debemos pensar que no puede haber un ayuno cristiano; al contrario, creo que en el ayuno hay un verdadero beneficio, del cual pocos cristianos conocen su importancia.
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Mateo 17
LA TRANSFIGURACIÓN con la que se abre este capítulo nos ofrece una visión del reino, en la que Jesús, resplandeciente como el sol, ocupa un lugar central, acompañado por Moisés y Elías en condiciones celestiales, y por tres discípulos en condiciones terrenales.
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Pláticas sencillas
Mateo: Capítulo 17
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Cada Día las Escrituras
Mateo: Capítulo 17
La transfiguración El capítulo 16 termina con el pensamiento acerca de los sufrimientos y de la muerte de Jesús.
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Pláticas sencillas
Elías
Al descender del monte, Jesús ordenó a sus discípulos que no contaran a nadie la visión, hasta que él resucitara de los muertos, por el mismo motivo que les había prohibido decir que él era el Cristo (cap. 16:20).
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Pláticas sencillas
La impotencia de los discípulos para sacar un demonio
Durante la maravillosa escena de la transfiguración, sucedía otra muy diferente entre la multitud y los discípulos. Estos, enfrentando el poder de Satanás, no podían expulsar un demonio que atormentaba cruelmente a un joven.
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Pláticas sencillas
La transfiguración
Estos versículos nos muestran cómo debían cumplirse las palabras que Jesús pronunció en el versículo 28 del capítulo precedente. Llevó a Pedro, a Jacobo y a Juan a un monte alto, y allí, transfigurado delante de ellos, su rostro resplandeció como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Aparecieron también Moisés y Elías “en gloria”, como lo relata el evangelio según Lucas.
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Pláticas sencillas
Las dracmas
Llegaron Jesús y sus discípulos a Capernaum durante la recaudación de un impuesto a favor del templo, probablemente aquel prescrito por Moisés en Éxodo 30:11-16, o bien el establecido por Nehemías para el servicio de la casa de Dios (Nehemías 10:32-33). Los recaudadores de este impuesto preguntaron a Pedro: “¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?”. Pedro respondió: “Sí”.
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