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Mateo 8
DESPUÉS DE ESTOS TRES capítulos llenos de Sus enseñanzas, Mateo nos ofrece dos capítulos dedicados a sus obras poderosas. No se limitaba a exponer los principios del reino, sino que demostraba su poder de diversas maneras sorprendentes. Hay cinco ejemplos principales de este poder en Mateo 8:1-34 y de nuevo en Mateo 9:1-38.
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Pláticas sencillas
Mateo: Capítulo 8
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Cada Día las Escrituras
Mateo: Capítulo 8
Tres curaciones El servicio de amor y de justicia del Señor siguió a su enseñanza. Asistimos primeramente a tres curaciones. El leproso conocía el poder de Jesús, pero dudaba de su amor: “Si quieres, puedes…”.
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Pláticas sencillas
El Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza
Al ver grandes multitudes agolpándose alrededor de él, atraídas, sin duda, por los milagros que hacía, Jesús quiso sustraerse a su curiosidad, como a su admiración –puesto que su servicio se había terminado en medio de ellas–, y mandó pasar al otro lado del Jordán. Un escriba le dijo: “Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.
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Pláticas sencillas
En la tierra de los gadarenos
El siguiente relato nos hace ver la acogida que el Señor tuvo en este mundo. Cuando llegó a la otra orilla del lago, en la tierra de los gadarenos, “vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios?
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Pláticas sencillas
En pos de Jesús
Había llegado la noche. En Oriente, a causa del excesivo calor que reina durante el día, la noche es el momento favorable para salir. Aquella noche trajeron a Jesús muchos endemoniados; él echó fuera los demonios y sanó a todos los que tenían algún mal. Cumplía lo que Isaías dijo: “Llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores” (Isaías 53:4).
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Pláticas sencillas
La tempestad
Acabamos de ver lo que debe caracterizar a quien quiere seguir al Señor. Ahora hallamos lo que se encuentra en este camino: “Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron”. Los discípulos podían pensar que al acompañar al Señor estarían protegidos contra todas las dificultades. Pero no es así.
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Pláticas sencillas
Tres curaciones
Después de haber presentado los caracteres de los que participarán en su reino, el Señor desciende hacia su pueblo para actuar en gracia y con potestad, a fin de librarlo de las consecuencias del pecado y del poder del diablo; se manifiesta como Emanuel, Dios con nosotros, el mismo que había dicho a Israel: “Porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26).
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