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Atraer o repeler
Los padres y las madres que se han asegurado el afecto y la confianza de sus hijos, habrán ganado su interés, de modo que éstos escucharán de buena voluntad tanto las exhortaciones y palabras de corrección como la lectura y exposición de la verdad divina de la boca de sus amados padres, a quienes reconocerán como sensatos, considerados y llenos de amor.
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Atrevimiento indecoroso
Otra práctica corriente, a la cual podemos aludir aquí, es la inmodesta y poco femenina costumbre de las jóvenes de tomar la iniciativa para empezar un noviazgo. Tal atrevimiento y abandono del lugar ordenado por Dios es una ofensa a las sensibilidades de la verdadera naturaleza humana y de una mente espiritual.
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Casarse en el Señor
El cristiano es advertido a no unirse “en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14). De conformidad con esto, cuando un cristiano se une en matrimonio con un inconverso, no es Dios quien los junta. (El hecho de que Dios puede intervenir en gracia soberana para salvar al inconverso y dar bendición es otra cuestión, que no altera en absoluto la afirmación precedente).
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Comenzar temprano
«El secreto para lograr una educación exitosa y para obtener obediencia es comenzar temprano», escribe una madre experimentada.
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Conclusión
Al terminar nuestras meditaciones sobre este importante tema que es el hogar cristiano, rogamos que los pensamientos y el afecto del lector y del autor sean así más verdaderamente concentrados en Cristo. Él, quien es la piedra angular de la familia cristiana, el centro bendito del que debe comenzar todo, hacia el cual debe tender todo y alrededor del cual debe reunirse todo.
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Condiciones esenciales para la bendición matrimonial
Estos versículos no dan la totalidad de los preceptos matrimoniales, sino aquellos que el esposo y la esposa están más expuestos a olvidar. Consideran las características esenciales de su relación entre sí e insisten en ellas para el debido mantenimiento de esta unión concedida por Dios de acuerdo con Sus pensamientos y propósitos.
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Confianza recíproca
Los padres deberían ser en cierto modo amigos de sus hijos con el fin de conservarlos en el círculo familiar y evitar que busquen sus amistades en el mundo. Esto es muy importante, pues muchos jóvenes dicen haber echado de menos esta feliz compañía en su juventud.
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Conocer la voluntad del Señor
Quizás el lector esté perplejo y se pregunte: ¿Cómo puedo saber quién es la persona con quien el Señor desea que me una en matrimonio? El modo de conocer el pensamiento de Dios en este muy importante paso es el mismo que en cualquier otro asunto, ya sea pequeño o grande. Se halla en la oración y dependencia paciente en el Señor, en comunión, buscando su rostro y escudriñando su Palabra.
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“Críamelo”
Las palabras que la hija de Faraón dirigió a la madre de Moisés en Éxodo 2:9 han sido citadas con frecuencia, a fin de señalar lo que Dios pide a cada madre cuando le confía un niño: “Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré”. Éste es el encargo del Señor a la madre en cuyos brazos ha depositado un recién nacido.
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Culto familiar
Mamá está tan ocupada esta mañana en el torbellino de la diaria ocupación, y papá debe ir pronto a la oficina, ¡de modo que no hay tiempo para la oración!
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Dada por compañera al hombre
Adán reconoció que Eva le había sido dada no como esclava, sierva o ayuda, sino para ser su compañera (Génesis 3:12), una ayuda idónea (no como criada). Como se ha señalado con frecuencia, Dios no sacó a Eva del pie de Adán, para ser pisoteada por él, o para ser inferior a él.
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Dios provee al hombre ayuda idónea
El matrimonio de Adán es la norma para todos los matrimonios. Dios arregló la unión de Adán y Eva, y lo hace así en cada caso de verdadero matrimonio.
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Disciplina y amonestación
Si volvemos a la segunda parte de la exhortación a los padres, hecha en Efesios 6:4, notamos el importante mandato de criar a los hijos “en la disciplina y amonestación del Señor”. Como lo hemos observado ya, los hijos de un creyente están en una posición de bendición y privilegio que los hace extraños al mundo del que Satanás es el príncipe.
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Ejemplos bíblicos
En la Biblia encontramos muchos ejemplos de hogares, entre los hijos de Dios, que abrieron sus puertas al Señor y que fueron usados para su obra. En los días de David, Obed-edom geteo guardó el arca de Jehová en su casa por tres meses, y Jehová le bendijo a él y a toda su casa por ese motivo (2 Samuel 6:10, 11).
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Ejercer la autoridad con amor
El esposo podría hacer pesar exageradamente su posición y sus derechos como cabeza de la familia y de la esposa, y actuar de manera despótica, olvidando que el amor debe caracterizar al círculo matrimonial.
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El altar familiar
Todo padre cristiano debería establecer un altar familiar en su hogar, es decir, reunir a su familia cada día para leer la Biblia, orar y quizás cantar algún himno, si es posible. Ésta es la responsabilidad del padre como sacerdote del hogar; en su ausencia, la madre debe asumirla. Padres, no descuiden ustedes este importante servicio del culto familiar. No permitan que nada se interponga.
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El amor verdadero es el único motivo justo
Lo que lleva a dos corazones a unirse en vínculo matrimonial debe ser un verdadero y profundo amor, un mutuo afecto divinamente implantado. Unido al conocimiento de la voluntad de Dios en la materia, este debería ser el único motivo para contraer matrimonio.
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El castigo por la desobediencia
El Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? (Hebreos 12:6-7).
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El centro de atracción
Antes de terminar el tema de la enseñanza de los niños, sería bueno considerar el error de permitir a los niños tomar demasiada importancia en presencia de otros, dejándoles ser el centro de atracción y llamar la atención en cuanto a su inteligencia y agudeza. De este modo, pronto aprenden que se les está dando importancia y desearán ser ensalzados.
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El disfrute de nuestras relaciones celestiales
En la medida en que gocemos de las bendiciones provenientes de nuestras relaciones celestiales, y nos mantegamos firmes en Cristo, la Cabeza, ocuparemos nuestro lugar en nuestras respectivas relaciones aquí abajo. Aquellos que no disfrutan de estas verdades celestiales, tampoco las manifestarán en su hogar.
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El doble amor de Cristo, nuestro modelo
El pasaje de Efesios 5 pone ante el esposo el amor de Cristo por la Iglesia de un modo dual. Primero, Cristo se dio a sí mismo por la Iglesia y, en segundo lugar, Él cuida con amor de su Esposa, santificándola y limpiándola mediante el lavamiento por la Palabra.
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El encargo de Génesis 1
Debería ser el propósito y feliz esperanza de cada pareja de casados tener una familia y criar hijos para el Señor, si a Él le agrada concedérselos. Normalmente, un hogar no está completo sin hijos y sin los goces que ellos proporcionan. El bendito encargo que Dios confió a la primera pareja, Adán y Eva, es aún el que Dios da hoy a los esposos que estén en el umbral del matrimonio.
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El error de David
El breve comentario del Espíritu de Dios, en cuanto al error de David al no disciplinar a su hijo Adonías, contiene una lección que sirve de advertencia para todos los padres. En 1 Reyes 1:6 se lee acerca de Adonías: “Y su padre nunca le había entristecido en todos sus días con decirle: ¿Por qué haces así?”.
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El hogar de Betania
Cuando el bendito Salvador estaba aquí en la tierra como un extranjero sin hogar, sin lugar donde reclinar su cabeza, Marta lo recibía en su casa (Lucas 10:38). Quizás su hogar fue el único en la ciudad de Betania abierto para Él. Allí siempre era bienvenido. A menudo recurrió a este hogar.
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