35 resultados
El hombre es religioso por naturaleza
El hombre es una criatura muy compleja que necesita numerosas y diversas cosas para satisfacer sus gustos y anhelos. Le hace falta algo de negocios, de política, de sociedad, de estudios y, por fin, hasta un poco de religión.
Sección del libro @book, de @author
El lugar que Cristo merece en nuestro corazón
Pablo nos dice ahora cuál es el poder por el cual estimamos todo como pérdida. Él quiere ganar a Cristo y parece que fuera un terrible sacrificio abandonarlo todo con tal fin. Ocurre con ello como con un niño que tiene un juguete en sus manos: si intentan ustedes quitárselo, se aferrará más a él; pero si le muestran uno más lindo, dejará el primero.
Sección del libro @book, de @author
El mundo es enemigo de la cruz
De manera que, si alguien se asocia al mundo, es enemigo de la cruz de Cristo. Como cristianos, tenemos que considerar muy bien si toda esta hermosa apariencia de la que se reviste el mundo no echa un velo sobre nuestros corazones y nos impide ver. Si busco o acepto la gloria del mundo que crucificó a Cristo, me glorifico en lo que es mi vergüenza.
Sección del libro @book, de @author
El mundo provee a todas las necesidades del hombre natural
El hombre necesita vivir en sociedad. Por eso el mundo ha organizado el sistema social y se ha esmerado en hacerlo de un modo completo y perfecto. La posición social es el todo para el hombre; este no ahorra esfuerzos para alcanzarla, y ningún gasto le parece excesivo para llegar a ese propósito.
Sección del libro @book, de @author
El Pentateuco
El Génesis da las bases y todos los grandes principios de las relaciones del hombre con Dios: la creación, Satanás, la caída, el sacrificio, la separación entre los santos y el mundo, el juicio del mundo, el gobierno que pone freno al mal, el llamado de Dios cuando es introducida la idolatría, las promesas, la simiente de Dios, los fieles –peregrinos y extranjeros en la tierra,
Sección del libro @book, de @author
El sacrificio de Abel
Caín ofreció a Dios lo que había logrado cosechar con el sudor de su frente, presentó a Dios el fruto de su trabajo. Esto no procedía de un hombre carente de religión, pues ofreció sacrificio a Dios, adoró al Señor; sin embargo fue desechado. ¿Por qué?
Sección del libro @book, de @author
El Señor no fallará
Jamás, pues, dejemos desalentarnos, regocijémonos de todo lo bueno, y, si vemos que todos buscan lo suyo propio, sintámonos impulsados únicamente a ser tanto más semejantes a Cristo nosotros mismos. Es un consuelo y un aliento saber que el Señor, la Cabeza, no puede fallar aunque fallen los miembros.
Sección del libro @book, de @author
El Señor se despojó y se humilló
Hay dos pasos en la humillación del Señor: el primero consiste en que, siendo en forma de Dios, se despojó a sí mismo; el segundo en que, estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente (nada hay más humilde que la obediencia, pues aquel que obedece no tiene voluntad propia en absoluto); y no solo fue obediente, sino obediente hasta la muerte (no solo renunciando a
Sección del libro @book, de @author
En mi ausencia obra Dios
Llegamos ahora a un pasaje que a menudo turba a las almas, aunque erróneamente, como lo veremos. “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido… ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (v. 12-13).
Sección del libro @book, de @author
Enoc
Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios (Hebreos 11:5).
Sección del libro @book, de @author
¿Es Cristo todo para mí?
Eso es lo que Pablo quería y lo que nos expone en mayor detalle. Nótese que no dice: Cuando fui convertido tuve todo como pérdida. Cuando una persona es convertida, Cristo es todo para ella; el mundo no es más que un engaño, una vanidad, una nulidad que se desvanece en el pensamiento, en tanto que las cosas que no se ven llenan el corazón.
Sección del libro @book, de @author
Extranjeros y peregrinos
Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
Sección del libro @book, de @author
Ganar y conocer a Cristo
Dos cosas están aquí ante el espíritu del apóstol (v. 8-9): primeramente, “ganar a Cristo”; luego, “no teniendo mi propia justicia”. Un hombre que usara una vestimenta raída y recibiera una nueva tendría vergüenza de usar la vieja. Así sucedía con Pablo en cuanto a la clase de justicia que había tenido anteriormente. No se puede poseer la propia justicia y la de Dios.
Sección del libro @book, de @author
“Gozaos… regocijaos”
“Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor”. El apóstol señala eso como punto de partida: “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!”. El efecto de haber terminado conmigo mismo es poder regocijarme siempre, y, si lo hago, lo hago en el Señor.
Sección del libro @book, de @author
Hacia una meta celestial y gloriosa
Dios nos ha predestinado para esto, a saber, para que fuésemos “hechos conformes a la imagen de su Hijo”, no para que nuestra expectativa sea la de ser semejantes a Él cuando nuestro cuerpo esté en la tumba y nosotros en el paraíso.
Sección del libro @book, de @author
Interceder en la unidad del Espíritu
Orar por los santos da a aquel que lo hace el poder de ver todo lo bueno que hay en ellos. Las epístolas lo testimonian, salvo la dirigida a los gálatas, en la cual el apóstol no habla de lo que podía alabar, sino que, sin preámbulo, comienza por el mal, pues los gálatas abandonaban el fundamento.
Sección del libro @book, de @author
Introducción
Escribir una introducción a la Biblia es una empresa ciertamente difícil y extremadamente seria. No podría ser de otro modo, tratándose de presentar ~ un libro que encierra el conjunto de todos los pensamientos de Dios y de todos sus designios relativos al hombre, así como su determinado propósito en cuanto a Cristo y al hombre en Él;
Sección del libro @book, de @author
Juzgar el mal
Es muy importante para el cristiano vivir habitualmente en lo que es bueno en este mundo, en el cual necesariamente tenemos que enfrentarnos con lo malo. Nosotros mismos antes fuimos malos y solo moraba el mal en nuestros corazones, en nuestra mente y en nuestro espíritu.
Sección del libro @book, de @author
La confianza de Pablo
Ahora Pablo nos muestra cómo era superior a todas las circunstancias por las que atravesaba: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación… Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (v. 11-13). Se oye decir que todo lo podemos en Cristo, como una especie de verdad absoluta. Pero pregunto: ¿Lo puede usted todo? No, no lo puede.
Sección del libro @book, de @author
La cruz y el pecado
Aquellos que solo piensan en las cosas terrenales son enemigos de la cruz de Cristo, decía el apóstol llorando. ¿Qué era la cruz? Ella había juzgado todas esas cosas. El Hijo de Dios –la fuente, la raíz, la planta que despliega toda gloria, Cristo– no encontró más que la cruz en este mundo. “El mundo no me verá más” (Juan 14:19).
Sección del libro @book, de @author
La escuela de la humildad
No diga: Pablo era un apóstol, era un hombre extraordinario, un vaso elegido que estaba muy por encima del mal que me atormenta. No, Pablo tenía un aguijón en la carne mientras escribía y, si bien el aguijón no fue el poder, le infundía el sentimiento de su nulidad cuando la potencia podía actuar. El Señor no quiso quitar el aguijón cuando Pablo le suplicó que lo hiciera.
Sección del libro @book, de @author
La fe aplicada a la paz del alma; y la fe como poder para caminar
Cuando hablamos de fe, podemos considerarla como la fe en un testimonio; por ejemplo, cuando alguien me cuenta algo y creo lo que esa persona me dice. Pero también puedo tener fe en esa persona de otra manera: poniendo mi confianza en ella; a menudo confundimos estas dos cosas.
Sección del libro @book, de @author
La fe, el principio vital
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve… Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:1-3).
Sección del libro @book, de @author
La gracia y el amor del Modelo
Él era sencillamente siempre el mismo, perfectamente sensible a todas las cosas, pero nunca gobernado por ellas, siempre en medio de ellas con el poder de su propia gracia. Nunca le vemos insensible. Cuando vio a las multitudes, fue movido a compasión hacia ellas, y, cuando vio el ataúd en el que era llevado el hijo único de la mujer viuda, “se compadeció de cella” (Lucas 7:13).
Sección del libro @book, de @author