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La crisis final. La siega y la vendimia
Ha llegado el momento en que el juicio será ejecutado sobre la tierra por el que es visto en el cielo, sentado sobre la nube, semejante al Hijo del Hombre y con una corona de oro en su cabeza. En el capítulo 1 aparece la misma persona gloriosa, Cristo mismo, para juzgar la casa de Dios. Allí todavía no tenía la corona de oro, porque el momento de reinar aún no había llegado.
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La Iglesia en los escritos de Pedro, Pablo y Juan
La Iglesia o Asamblea está formada por el conjunto de todos los creyentes (salidos del pueblo judío y de las naciones) puestos, mediante la fe, a favor de la obra de Cristo. Él la edifica desde Pentecostés (el día que el Espíritu Santo descendió a la tierra) hasta su retorno para llevarla con él al cielo.
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La mujer, su hijo y el dragón
El arca de la alianza aparece en el cielo: cap. 11:19
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La quinta y la sexta trompeta
La quinta trompeta: cap. 9:1-12 Esta proclama un juicio particular sobre el Israel apóstata. En efecto, aquí ya no se trata de la “tercera parte” (las naciones de occidente). Los que no tienen “el sello de Dios en sus frentes” son seducidos y se someten al anticristo. Estos no forman parte de los 144.000 que son divinamente protegidos para cumplir su misión.
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La séptima copa
La séptima copa es derramada por el aire, que designa toda la atmósfera moral de este mundo del cual Satanás es el jefe (Efesios 2:2). Es la señal de que el despliegue de su poder llega a su fin. “Hecho está”: cap. 16:17
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La séptima trompeta
El sonido de la séptima trompeta anuncia el tercer y último ay. Es la ocasión para que nosotros seamos transportados al cielo y escuchemos grandes voces anunciar buenas noticias, la introducción del milenio en la tierra: “Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (v. 15, Daniel 7:14).
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La visión del Hijo del Hombre
Juan en la isla de Patmos: cap. 1:9-11
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Laodicea
Laodicea marca el fin de la historia profética de la asamblea. ¡Que nuestra conciencia y nuestro corazón sean profundamente sensibles al mensaje que le es dirigido! Laodicea aparece al final como caracterizando el último estado de la profesión cristiana: la tibieza y la falta de amor a Cristo y a su servicio están asociados a muchas pretensiones en las capacidades humanas.
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Las bodas del Cordero
Por último, un cuarto y último “Aleluya” (v. 6) proclama la introducción gloriosa del reino de Cristo. En el capítulo 11:15, cuando el séptimo ángel toca la tercera trompeta de desgracia, grandes voces en el cielo anuncian: “Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo”.
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Las dos bestias:
La bestia que sube del mar
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Las personas divinas en el Apocalipsis
Dios: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Las tres personas divinas forman una unidad insondable, pero siguen siendo distintas. No obstante, esta distinción no siempre es fácil de percibir en los escritos de Juan, especialmente en el Apocalipsis.
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Las seis primeras copas
El anuncio de las siete copas: cap. 16:1 Del templo también sale una gran voz que ordena a los siete ángeles, en el momento fijado por Dios, derramar sobre la tierra las siete copas de su ira, es decir, desencadenar las plagas que van a herir a los habitantes de la tierra.
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Las siete iglesias
El misterio de las siete estrellas y de los siete candeleros: cap. 1:20
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Las últimas plagas de la ira de Dios
Una señal grande y maravillosa: cap. 15:1
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Los diez cuernos y la bestia romana
La bestia que volvió a vivir: cap. 17:8
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Los habitantes de la tierra
Anuncio del juicio y el evangelio eterno: cap. 14:6-7 Ya hemos hecho notar que este capítulo nos muestra cómo actúa Dios, mientras el poder del hombre parece alcanzar su apogeo en toda la tierra. La ejecución del juicio final es inminente, pero Dios aún hace anunciar el “evangelio eterno”, único medio de escapar a ese juicio.
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Los juicios guerreros y la destrucción de la bestia
Juan ve
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Los seis primeros sellos de juicio
Cronología de los juicios
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Los siete atributos de Cristo
La introducción del libro (v. 1-8) concluye con la revelación de cuatro títulos de gloria de Cristo, agregados a los tres mencionados en el saludo (v. 5), para completar la plenitud de los atributos de nuestro Salvador
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Naturaleza de la ciudad:
Después de esta aproximación general, descubrimos la naturaleza muy preciosa de cada una de las partes de la ciudad. En el orden, la descripción cubre primero el muro, la ciudad misma, los doce cimientos del muro, las doce puertas y la calle de la ciudad.
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Pérgamo
He aquí un cuadro conmovedor de los caracteres proféticos de la Iglesia cuando un mundo enemigo se convierte en su protector. Declarándose también cristiano (en el año 313), el emperador romano Constantino reconoció la religión cristiana. Un poco más tarde, el emperador Teodosio (año 392) la declaró única religión oficial del imperio romano.
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Plan del libro del Apocalipsis
La división del libro en tres partes aparece en la instrucción dada al apóstol Juan: “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas” (cap. 1:19).
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Relaciones exteriores
Ahora la Iglesia es vista en relación con el mundo milenario.
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Resumen de la posición de la Iglesia
La parte profética del libro del Apocalipsis se termina con esta visión de la Iglesia. Objeto de un propósito divino eterno, la Iglesia es edificada por Cristo para pertenecerle por siempre. Celestial y divina en su origen y su destino, la Iglesia refleja, por sus caracteres y sus bendiciones, las glorias variadas del Cordero, ya en el reino milenario y en la eternidad.
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