12 resultados

The Mackintosh Treasury

El valor y la autoridad de la Palabra de Dios

La historia de Josías nos enseña una lección sumamente importante: el valor y la autoridad de la Palabra de Dios. Es imposible calcular la importancia de tal lección para toda edad, ambiente y situación, para el creyente individual y para la iglesia de Dios en su conjunto. La suprema autoridad de las Escrituras debe estar profundamente grabada en cada corazón.

Sección del libro @book, de @author

El velo - Éxodo 26:31-35

Según Hebreos 10:20, el velo que separaba el lugar santo del lugar santísimo representa a Cristo venido en carne.

Sección del libro @book, de @author

Elí y su casa

El comienzo del primer libro de Samuel proporciona una muy solemne prueba de esta verdad: “Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.

Sección del libro @book, de @author

Elimelec y Noemí

Un hambre sobrevino en la tierra de Canaán, prueba permitida por Dios con un propósito conocido por él. ¡La actitud de la fe sería buscar la razón de esta disciplina, arrepentirse, someterse! (1 Reyes 8:35). Pero Elimelec y los suyos no lo entendían así. Querían evadir la prueba que Dios permitía y se fueron a los campos de Moab, más allá de las fronteras fijadas por Dios, para “morar” allí.

Sección del libro @book, de @author

Eliú

Durante las largas conversaciones de Job y sus amigos, Eliú, mucho más joven, escuchaba (cap. 32:11-12). Sus rasgos característicos eran la paciencia, la modestia, la humildad; no discutía; no halagaba; no se parcializaba, mas estaba movido por un espíritu de rectitud. No dio prueba de suficiencia, sino que supo ponerse al nivel del pobre que sufría (cap.

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

Éxodo 34:6-7

No quisiera terminar este artículo sin citar un pasaje que a menudo se cita erróneamente como la expresión de la gracia, y que en realidad es la manifestación del divino gobierno: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová!

Sección del libro @book, de @author

Horeb

En la soledad del monte de Dios, en la cueva donde Moisés posiblemente estuvo refugiado cuando Dios paso delante de él (Éxodo 33:22), la palabra divina se dirigió al siervo desalentado: ¿Qué haces aquí, Elías?

Sección del libro @book, de @author

Job bendecido

La Palabra nos dice que Job era un hombre perfecto y recto, que temía a Dios y se apartaba del mal. Dios mismo lo llama “mi siervo”. Fue bendecido en su familia: parece que sus siete hijos y sus tres hijas tenían buena armonía entre ellos. Tenía éxito en sus empresas: su ganado se multiplicaba, sus cultivos prosperaban.

Sección del libro @book, de @author

Job probado

Las pruebas iban a caer sobre Job. Sería despojado de sus bienes y profundamente tocado en sus afectos por medio de la muerte de sus diez hijos. Pero su actitud permanecería intachable: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. Luego fue tocado en su cuerpo, la enfermedad cayó sobre él, “una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”.

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

Josafat - 2 Crónicas 17 a 20

Josafat, rey de Judá, se nos presenta en el capítulo 17 del segundo libro de las Crónicas. Allí vemos a Dios, en su gracia, estableciendo a su siervo en el reino, y al pueblo de Dios reconociéndolo. Lo primero que hace Josafat es hacerse “fuerte contra Israel”. Esto es digno de notarse. Israel y su rey fueron siempre una trampa para el corazón de Josafat.

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

Josías celebra la pascua

Para concluir nuestros comentarios sobre «La vida y los tiempos de Josías» llamaremos la atención sobre dos cosas: en primer lugar, la celebración de la pascua; y, en segundo lugar, el solemne final de su vida. Si las omitiéramos, nuestro bosquejo de este período realmente interesante quedaría incompleto.

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

Josías comenzó buscando a Dios

Este niño piadoso se halló en circunstancias y pruebas particularmente difíciles. Estaba rodeado de diversos errores que persistían desde mucho tiempo atrás; pero

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La casa de Acab

Dejaremos a nuestro profeta por un momento para volver nuestra atención hacia el triste estado de cosas en Israel durante el tiempo cuando Elías se hallaba a solas con Dios. Terrible, por cierto, debe ser el estado de cosas en la tierra, cuando “el cielo se cerrare” (1 Reyes 8:35).

Sección del libro @book, de @author

La casa del siervo de Dios en el libro de los Números

Pero debo proseguir con las pruebas bíblicas. En el libro de los Números, los “niños” también nos son presentados. Ya hemos visto que el verdadero propósito de un creyente en comunión con Dios es salir con sus hijos de Egipto. Ellos deben ser sacados de allí a toda costa; pero ni la fe ni la fidelidad de los padres cristianos se contentan con eso.

Sección del libro @book, de @author

La casa del siervo de Dios en el libro del Éxodo

Nos remitimos ahora a los primeros capítulos del libro del Éxodo, donde vemos que una de las cuatro objeciones de Faraón a dejar que Israel fuese plenamente liberado, se refería específicamente a los niños (Éxodo 10:8-9):

Sección del libro @book, de @author

La fuente de bronce (Éxodo 30:17-21; 38:8)

La fuente de bronce, cuyas dimensiones no nos han sido dadas, estaba situada entre el altar de bronce y el tabernáculo. No servía para ofrecer sacrificios, sino para lavarse en ella, lo que Aarón y sus hijos debían hacer cada vez que entraban en el tabernáculo de reunión o se acercaban al altar para ofrecer un sacrificio.

Sección del libro @book, de @author

La lepra en el vestido

El vestido o el cuero sugiere la idea de las circunstancias o de los hábitos de un hombre, punto de vista eminentemente práctico. Debemos estar en guardia contra el desarrollo del mal en nuestros caminos, e igualmente contra el mal en nosotros mismos. Vemos la misma investigación paciente tanto con un vestido como en el caso de una persona. No hay ninguna precipitación ni indiferencia.

Sección del libro @book, de @author

La mesa de los panes de la proposición - Éxodo 25:23-30; Levítico 24:5-9

La mesa, de pequeñas dimensiones (dos codos de largo, un codo de ancho y uno y medio de alto) era de madera de acacia (o de sittim), cubierta con una lámina de oro puro. Era, evidentemente, una figura de Cristo llevando a su pueblo ante Dios.

Sección del libro @book, de @author

La mitra y la lámina de oro (Éxodo 28:36-38)

Sobre la mitra (o tiara) de lino estaba colocada una lámina de oro puro, puesta con un cordón de azul, la cual tenía grabadas las palabras: “SANTIDAD A JEHOVÁ”. Los israelitas traían a Dios las ofrendas según sus instrucciones. ¿Por qué, pues, se nos habla de “la iniquidad de las cosas santas que santificaren los hijos de Israel, en todas sus santas dádivas”? (v.38, V. M.).

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obediencia individual a la Palabra en tiempos de oscuridad

Los diversos períodos de la vida de Josías son claramente diferenciados.

Sección del libro @book, de @author

La presencia de Dios

En veintinueve capítulos Job y sus amigos discutieron y cuestionaron. En seis capítulos Eliú habló de parte de Dios a Job. Y solo cuatro capítulos bastaron al Señor para llevar a cabo la obra maestra que perseguía en el corazón de Job: “¿Qué enseñador semejante a él?” (cap. 36:22).

Sección del libro @book, de @author

La puerta (Éxodo 27:16)

Dimensiones: 20 codos de ancho por 5 de alto: 100 codos cuadrados, o sea la misma superficie que los velos de entrada al santuario; éstos tenían 10 codos por 10: 100 codos cuadrados.

Sección del libro @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La reforma de Josías

Vamos a considerar ahora la gran obra para la cual Josías fue levantado; pero antes de hacerlo, pedimos al lector que observe con particular atención las palabras que ya hemos citado:

Sección del libro @book, de @author

La túnica de lino (Éxodo 28:39)

“Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores” (Hebreos 7:26). Así fue el Señor Jesús en todo su andar aquí abajo y ése es el carácter que aún hoy lleva en el cielo, base moral de todo su sacerdocio. (Es lo que nos presenta el lino de esta túnica).

Sección del libro @book, de @author