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“Esto lo he hecho yo”

Las decepciones de la vida no son, en realidad, otra cosa que los decretos del amor: «Hoy tengo algo que enseñarte», dice el Señor a cada uno de sus redimidos afligidos. «Te lo diré suavemente al oído para que las tempestades que te sobrevengan no te atemoricen, y para que las espinas sobre las cuales tienes que andar te hagan menos daño.

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Vida Cristiana

La intercesión de Cristo

Notemos ahora que la intercesión de Cristo solo se ejerce en favor de los creyentes.“No ruego por el mundo, sino por los que me diste”. “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos” (Juan 17:9, 20).         

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Vida Cristiana

La intercesión de Cristo

IntroducciónDeseamos llamar la atención de los creyentes sobre el precioso servicio que el Señor, glorificado, lleva a cabo por los suyos.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (1)

Hubo un tiempo en que fue universalmente sostenida por los cristianos la idea de que había de realizarse una última resurrección general compareciendo en seguida todos ante Dios; y que Dios había de examinar nuestras vidas y decidir entonces si estamos entre las ovejas o entre los cabritos. Deseo mostrarles por las Escrituras que la idea de una «resurrección general» carece de fundamento.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (2)

Ahora, al entrar en estos asuntos, es importantísimo distinguir entre la esperanza de los judíos y la de los cristianos. Dios había hecho de los judíos una nación especialmente favorecida. Los conservó separados, les dio la ley, los probó; y al probarlos probó la raza humana entera, hallándola completamente incapaz de servirle y agradarle.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (4)

Y ¿qué hay con respecto al tribunal de Cristo? Dice la Palabra que los creyentes han de comparecer (probablemente luego después de la venida de1 Señor para llevar consigo a su pueblo) ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10). ¿Para qué? ¿Para ser juzgados? No. Para ser premiados. Leyendo cuidadosamente, verán que es así.

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