38 resultados
“Yo soy tu escudo y tu galardón”
Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (v. 1). Dios no permitió que su siervo sufriera pérdida alguna por haber rechazado las ofertas del mundo.
Sección del libro @book, de @author
Yo y mi casa
Después de recordar al pueblo los diez mandamientos, Moisés le enseñó otros estatutos de parte de Dios: “Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu
Sección del libro @book, de @author
Zabulón e Isacar
“A Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres; y tú, Isacar, en tus tiendas. Llamarán a los pueblos a su monte; allí sacrificarán sacrificios de justicia, por lo cual chuparán la abundancia de los mares, y los tesoros escondidos de la arena” (v. 18-19).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Zofar y el legalismo
Consideremos ahora brevemente la primera parte del discurso de Zofar naamatita:
Sección del libro @book, de @author
-
-
Sección del libro @book, de @author
-
Sección del libro @book, de @author