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Vida Cristiana

Edificar su casa

Muchos problemas –sencillos en sí mismos– se vuelven complicados para nosotros porque no hay en nuestros corazones una verdadera santidad, una auténtica separación interior para el Señor.

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Vida Cristiana

El celo por Dios

¡Ser celoso por las cosas de Dios, por el mismo Señor! Nunca lo seremos suficientemente; pero es preciso que este celo sea mantenido, guiado, y a veces también parado por el mismo Dios. Él nos ha dado enseñanzas en su Palabra, para que nuestro celo no se desvíe de su voluntad y para que la nuestra sea excluida.

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Vida Cristiana

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón

Dios tiene un conocimiento perfecto no solo de cuanto decimos o hacemos, sino también de nuestros pensamientos más secretos. Discierne todo lo que nuestro corazón encierra, aun cuando nosotros mismos no alcancemos a percibirlo en la mayoría de los casos.

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Vida Cristiana

La canasta del adorador

Para llenar su canasta (Deuteronomio 26) es necesario:1. Haber “entrado en la tierra”: En Cristo podemos decir que hemos penetrado ya en el cielo; bendecidos “con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, porque “Dios... nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” (Efesios 1:3; 2:4-6).

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Vida Cristiana

Quién debe conducirme, ¿las circunstancias, o la vida de fe?

Las siguientes líneas tienen por objeto responder una pregunta hecha por un creyente:

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Vida Cristiana

“Yo y mi casa serviremos al señor”

El cristiano debe manifestar su fe en el seno de su familia, en la iglesia y en el mundo que nos rodea. Pero, por otro lado, también es de suma importancia el testimonio dado por su familia, por todos los miembros de la casa, de la cual él es el jefe o cabeza. Sus deberes y responsabilidad a este respecto son muy importantes.

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