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El intervalo antes de la séptima trompeta

El curso de los acontecimientos generales es interrumpido por segunda vez, para hacer un paréntesis y relatar un episodio particular que sobreviene en Judea. Otro ángel poderoso, Cristo: cap. 10:1-3

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El intervalo antes del séptimo sello

Un paréntesis: el residuo de Israel: cap. 7:1-8

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El juicio de Babilonia, la gran ciudad

El gozo en el cielo: cap. 18:20

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El juicio de la ramera

La mujer sentada sobre las aguas: cap. 17:15

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El juicio en gobierno y la primera resurrección

Este corto párrafo narra la quinta visión de Juan y contiene la única descripción del reino milenario en el Apocalipsis. En cambio, las bendiciones de la tierra bajo el cetro de Cristo son abundantemente desarrolladas en los profetas del Antiguo Testamento, Isaías en particular.

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El poder

El que ha sido rescatado por Cristo tiene naturalmente el deseo de vivir para su Señor. Desgraciadamente, no tarda en experimentar que en sí no tiene ninguna fuerza para llevar una vida santa y pura, de manera que el bien que quiere, no lo practica; el mal que no quiere, lo hace (Romanos 7:19).

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El sacrificio de la cruz

Si bien el amado Hijo del Padre vino como hombre a este mundo, no fue solamente para llevar una vida perfecta, toda ella para gloria de Dios, sino para cumplir por medio de su muerte la obra de nuestra salvación. Ningún hombre podía pagar el rescate por otros, estando él mismo ya condenado. Sólo Jesús podía pagarlo, y vino para hacerlo.

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El sello

“Dios… nos ha sellado” (2 Corintios 1:21-22). “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”; el Espíritu Santo “con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 1:13; 4:30). Dios ha puesto así su Espíritu sobre nosotros como un sello, una marca indeleble de que procedemos de Él y somos suyos por los siglos.

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El séptimo sello. Las cuatro primeras trompetas

Hasta entonces, en el cielo resuenan las alabanzas de los redimidos y de los ángeles, dando gloria al Cordero. Después de la adoración (cap. 7:10) viene un silencio en el cielo, tras la apertura del séptimo sello. Un silencio: cap. 8:1-2

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El Tabernáculo de reunión fuera del campamento

El campamento del pueblo conducido por Moisés había estado bajo los cuidados de la gracia divina desde la salida de Egipto hasta el Sinaí. A continuación ese pueblo había recibido la ley moral (Éxodo 19 al 24) y se había comprometido a cumplirla.

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El último conflicto y el fuego del cielo

“Cuando los mil años se cumplan”: el reinado de Cristo en la tierra jamás será destruido (Daniel 7:14), pero al final, el Hijo del Hombre entregará a su Padre un reino en un orden perfecto, contrariamente a todas las sucesiones de poder en toda la historia de los hombres. El último combate

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El vínculo

El Espíritu une a los creyentes en un solo cuerpo con Cristo (1 Corintios 12:13). Por medio de Cristo “los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18). En el Señor somos “juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:22).

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Epílogo de la historia de la asamblea

La historia de la Iglesia primitivaa. (Éfeso, Esmirna y Pérgamo) se termina

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Epílogo. Venida del Señor y profecía

•  Palabras proféticas fieles y verdaderas (v. 6-7). El apóstol Juan ya había recibido la instrucción de poner el sello de una certeza divina sobre la nueva revelación del estado eterno (cap. 21:5). Ahora el alcance de este sello se extiende a todas “las cosas que deben suceder pronto”, es decir, a todo el libro del Apocalipsis (cap. 1:1).

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Esmirna

Es el mensaje más corto dirigido a las siete asambleas, pero ciertamente es muy conmovedor. La asamblea de Esmirna Esmirna significa “mirra”, símbolo del sufrimiento en la Palabra de Dios. La mirra lleva en sí misma un olor de aflicción. Los judíos la utilizaban, junto con el áloe (figura de la muerte), para embalsamar los cuerpos (Juan 19:39-40).

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¿Esto no acarrea desorden?

“Dios no es Dios de confusión, sino de paz” (1 Corintios 14:33). Los creyentes que son conscientes de su debilidad y se ponen bajo la dirección del Espíritu Santo experimentan cuán fiel es el Señor a su promesa: “Allí estoy yo en medio de ellos”.

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Filadelfia

De en medio de la cristiandad decadente, el Señor llama a los fieles para reavivar la lámpara de su testimonio en el mundo.

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Hebreos 13:13-14

En el principio, la Iglesia estaba constituida por un pequeño número de creyentes que tenía la belleza moral de la misma. Y, si queremos percatarnos realmente de lo que es la situación actual y sacar las consecuencias de ello, precisamos nada menos que volver a ese principio de la Historia de la Iglesia tal como nos lo describen los primeros capítulos del libro de los Hechos.

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Introducción

El tema propuesto hoy para nuestra meditación interesa en alto grado a nuestra 

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Jeremías 15

Podremos ser útiles a alguien que se halle en un lugar como Tiatira y que verdaderamente posea la vida de Dios, pero podría ser que fuésemos en contra del pensamiento de Dios si le constriñésemos a dejar ese lugar; no sabemos cuál sea el propósito de Dios respecto a eso.

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Justificado, hijo muy amado

El creyente, lavado de sus pecados, nacido de nuevo, se encuentra a partir de entonces en una posición muy segura. Es liberado de la culpabilidad que pesaba sobre él, pero, más aún, es justificado positivamente, declarado justo.

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La alabanza de los santos

Cuando el nombre del Señor Jesús es pronunciado, el corazón de los santos desborda para recordar inmediatamente lo que Cristo hizo por ellos: son los objetos de su amor y han sido lavados con su sangre.

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La caída de Babilonia y sus consecuencias:

Proclamación de la caída: cap. 18:1-3

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La caída, la muerte, el juicio

La criatura sólo puede estar en una relación de dependencia respecto a su creador. La Biblia nos dice que al primer hombre Dios sólo le prohibió una cosa. Puesto en Edén, un jardín de delicias, Adán disponía libremente de todo, salvo del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, del cual no debía comer bajo pena de muerte.

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