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Su ángel

El ángel de Jesucristo es, en el Antiguo Testamento, “el ángel de Jehová”

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Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve

Gloria del anciano de mucha edad. Pureza, santidad y justicia personalesa.

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Su concepción

En Isaías 7:14 ya se había anunciado que la virgen concebiría y daría a luz un hijo. Hay que acudir a los evangelios para entender el alcance de esta profecía.

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Su ministerio

Es hermoso ver a Jesús de lugar en lugar en sus idas y venidas, su compasión, sus enseñanzas, su perfecta humanidad. A veces su divinidad brilla como un relámpago, cuando calma la tempestad o resucita a Lázaro, o cuando hace tantos milagros. Como alguien dijo: «Escondía la forma de Dios bajo la de un esclavo, su divinidad bajo el espeso velo de un Galileo despreciado».

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Su muerte

Han pasado los años. Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua, en la cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. “Cuando era la hora, se sentó a la mesa” (Lucas 22:14). Había llegado la hora “para que pasase de este mundo al Padre” (Juan 13:1). ¿Va a retroceder ante el sufrimiento? ¿Obedecerá hasta la muerte?

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Su nacimiento

Miqueas 5:2 había anunciado que el Cristo nacería en Belén. José y María vivían en Nazaret. ¿Qué iba a hacer Dios para que María fuera a la ciudad de David y diera a luz allí? Dios está por encima de todo. El emperador promulgó un edicto para que todos se empadronaran (de hecho el censo se hizo más tarde).

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Su resurrección

En 1 Corintios 15:4 se nos dice que “fue sepultado”, para que nadie diga que sufrió un desvanecimiento temporario al clamar a gran voz y expirar en la cruz. Murió realmente y resucitó realmente. Algunos negaban la resurrección, pero “si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es… vuestra fe” (v. 13-14).

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Su tabernáculo

La Iglesiaa.

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Sus ojos eran como llama de fuego

Sus ojos eran como llama de fuego – véase 1:14.

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Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno

El bronce (o metal) es a menudo en la Palabra el emblema de la justicia inmutable de Dios, que va al encuentro del pecado, doquier se halla, ora para juzgarlo y condenarlo, ora para salvar por el juicio

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Sus puertas nunca serán cerradas

No hay peligro, ni amenazasa.  

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Templo

Temploa.

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Templo

Lugar del servicio sacerdotal de las naciones en conexión con Israela.  

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Tenemos la prenda o las arras del Espíritu

El apóstol añade: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (v. 21-22). Es lo que caracteriza al cristiano: está ligado firmemente a Cristo, es una sola cosa con él.

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Tengo las llaves de la muerte y del Hades

Poder administrativo para hacer entrar o salir, para encerrar o libertara.

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Tenía en su diestra siete estrellas – diestra

Fuerza, poderío, sosténa) – siete: Véase v.

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Teniendo la gloria de Dios

El conjunto de perfecciones divinas, puestas en evidencia. Todos los detalles de esta gloria son revelados de inmediato.

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Tercera sección - Quinta, sexta y séptima trompeta

Las tres últimas trompetas son trompetas de “ayes”. Aquí los juicios son todavía más terribles y no alcanzan a las circunstancias humanas, sino a las personas.

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Tercera sección (continuación) - La séptima trompeta

El tercer “ay”, fin de la tercera sección, es el último. El misterio de Dios está terminado (cap. 10:7), su gobierno está ahora plenamente manifestado; el primer “ay” provenía de Satanás sobre los judíos apóstatas; el segundo “ay” venía, de parte de los hombres influidos por Satanás, sobre el imperio romano oriental. El tercer “ay” viene directamente de Dios sobre todas las naciones.

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Tercera subdivisión - Las siete copas o la ira de Dios consumada

Este grupo constituye un apéndice cuyos acontecimientos forman parte de la serie de los caminos de Dios citada en la segunda parte del capítulo 14; son las siete copas, es decir, la consumación de la ira de Dios.

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Tito, modelo de piedad

“Y en estas cosas quiero que insistas con firmeza”: La enseñanza de Tito debía insistir particularmente, sin cesar, sobre las cosas que son el fundamento de la salvación. En el capítulo 2:15 debía anunciar las cosas enseñadas por la gracia que trae salvación a los hombres. Estas cosas tenían relación con toda la vida práctica del cristiano.

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Tocar trompeta

Examinemos ahora los detalles de este capítulo: “Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se extiende como el alba.

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Toda isla

Todas las costas marítimas bajo su aspecto comercial (véase 6:14). Los montes – véase 6:14.

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Toda la noche

En Levítico 6:8-13 se repite más de una vez que el holocausto debe estar sobre el fuego, sobre el altar, “toda la noche, hasta la mañana”; el fuego ardía sobre él continuamente; no debía dejarse que se apagara.

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