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Cada Día las Escrituras
Zacarías: Capítulo 7
Obediencia y no ritos externos Después del libro de las visiones (cap. 1-6) empieza el de las profecías. Una diligencia de los habitantes de Bet-el, para saber si debían seguir con el ayuno y las lamentaciones, da lugar a la primera declaración del profeta. Antes de contestar, se dirige a la conciencia de ellos (comp.
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Cada Día las Escrituras
Zacarías: Capítulo 8
La gracia que sana “Así dice Jehová” precisa incansablemente el profeta (v. 1, 3-4, 6-7, 9, 19-20, 23). Cuando leemos la Biblia o la citamos a otros, nunca perdamos de vista que es Dios quien habla.
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Cada Día las Escrituras
Zacarías: Capítulo 9
Derrocamiento de las naciones – El Rey viene Esta profecía concierne a los pueblos vecinos de Israel. Su conducta había sido observada sin que lo supieran, “porque el ojo de Jehová está sobre los hombres” (v. 1, V. M.; fin del v. 8).
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Amnón
Otra consecuencia de la caída de David
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Aplicación actual
Hemos visto en el cuadro del leproso que fue hecho apto para estar en la presencia de Dios, el aspecto que nos habla de nuestra entrada en las moradas celestiales, en las glorias de la casa del Padre. Pero creemos que esta maravillosa figura puede ofrecer una aplicación más para el tiempo actual, y que encierra a la vez una lección importante.
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Características de una auténtica confesión
Primeramente, el creyente debe estar profundamente convencido de haber ofendido tanto al Dios santísimo, quien por gracia ha llegado a ser su Padre, como a su Salvador, que se dio a sí mismo para librarle del presente siglo malo (Gálatas 1:4).
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Codicioso, adúltero y asesino
“No codiciarás la mujer de tu prójimo”, dice la ley. “No cometerás adulterio”. “No matarás” (Éxodo 20:17, 14 y 13). David, que declara en el Salmo 19:7: “La ley de Jehová es perfecta”, transgredió sucesivamente por lo menos tres mandamientos. Sin embargo, su conciencia sigue sin reprenderlo. Es necesario que Jehová le envíe a Natán.
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Cómo volver a encontrar la comunión con Dios
El salmo 51 fue escrito por David en una muy dolorosa circunstancia. Nos revela los sentimientos producidos en el alma por una verdadera convicción de pecado, así como la senda trazada por el Espíritu Santo para volver a encontrar la comunión con Dios. Consideremos las penosas etapas de ese camino:
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¿Con qué fin la asamblea debe ejercer la disciplina?
Primeramente, a causa del deber que le incumbe de responder a la santidad del Señor y de su Mesa. No se puede venir a la presencia del Señor cargado con pecados para participar del partimiento del pan (Malaquías 1:7; 1 Corintios 10:20; 1 Corintios 11:27-32).
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Dos avecillas vivas y limpias
He aquí pues al leproso bajo la mirada del sacerdote, quien no encuentra sobre su cuerpo ni un solo lugar sin lepra. ¡Qué gozo, está curado! Usted que ha seguido hasta aquí el camino del leproso en su desgracia, ¿quiere prestar completa atención acerca de lo que debe hacer para su purificación?
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Ejemplos de las Escrituras: La iglesia de Corinto
Después de haber recibido la primera carta del apóstol Pablo, la asamblea de Corinto había al fin puesto bajo disciplina y excluido al malvado fornicario que se hallaba entre ellos (1 Corintios 5). Luego leemos en la segunda carta a los corintios que el apóstol exhorta a la asamblea a perdonar a dicho hermano y a consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza (2 Corintios 2:5-11).
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Ejemplos de las Escrituras: La lepra
Cuando en Israel se temía que alguien pudiera tener lepra (en sentido figurado esta terrible enfermedad es una imagen del pecado), en Levítico 13 y 14 se lee cómo esta persona era aislada durante 7 días. Después de este tiempo, el sacerdote tenía que mirar a la persona para comprobar si realmente se trataba de un caso de lepra.
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El camino de regreso
Todo esto nos muestra claramente que no existe algo como «un leve pecado» en la vida de un creyente o uno que no tenga consecuencias. Aun un solo pecado tiene consecuencias graves, y mucho más cuando se trata de una vida de pecado, como por ejemplo el alcoholismo o la fornicación. ¿Somos conscientes del hecho de que, como dice J. N.
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El cordero del sacrificio por la culpa
“Y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová. Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario” (v. 12-13).
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El log de aceite
Asimismo el sacerdote tomará del loga de aceite, y lo echará sobre la palma de su
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El pecado cometido debe ser juzgado
Muchas personas no se consideran culpables de sus faltas inconscientes; parten del principio de que Dios no puede reprocharles su ignorancia y que tomará en cuenta su «buena voluntad». ¡Funesta ilusión! Si Dios previó un sacrificio por los pecados cometidos por error, ello es la prueba de que el pecador, aun ignorante, es culpable ante Él.
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El pecado me quita el gozo de la comunión con el Padre
Aunque mi hijo me desobedezca, sigue siendo mi hijo; sin embargo, falta la alegría entre los dos. Esto es así entre padres e hijos sobre toda la faz de la tierra.
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El pecado y los pecados
La epístola a los Romanos nos enseña que Dios tuvo que ocuparse de dos cuestiones: la de los pecados (cap. 1 a 5:11) y la del pecado (cap. 5:12 al cap. 8). Tuvo que condenar al árbol tanto como a los frutos, esto es, al pecado en nuestra naturaleza como a los actos producidos por ella.
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El perdón, la disciplina y la restauración
Había transcurrido cierto tiempo desde la falta cometida por David. La guerra contra Amón, comenzada en el capítulo precedente que, por sí solo, abarca acontecimientos de casi un año, continuaba todavía. El estado de sitio de Rabá no había acabado, y sabemos que en esa época el asedio de una ciudad podía durar años.
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El sacerdote saldrá fuera
Acabamos de ver al leproso y a su amigo dándose prisa en el camino que los conduce al sacerdote; pero detengámonos un instante; no olvidemos que el enfermo no puede pasar los límites del campamento: está impuro. ¿Cómo podrá acercarse a la morada del sacerdote que habita en la casa de Dios, en el centro mismo del campamento? Mas ¡qué dicha!
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El sacrificio por el pecado, el holocausto y el presente de flor de harina
Agregar algo quizá podría estropear este cuadro que nos parece perfecto; pero descubrimos que faltan aún algunas pinceladas para completar su perfección. He aquí una: “Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia” (v. 19). ¡Qué obra completa y perfecta realizó nuestro Salvador en la cruz del Calvario!
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En presencia del sacerdote
“Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca… será traído a Aarón el sacerdote”. Quisiera llamar la atención sobre la orden dada en este texto: “Será traído a Aarón el sacerdote”. Es terminante y formal; la encontramos nuevamente en el capítulo 14:2.
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¿Es usted bieun naventurado?
Cuanto más ha gemido otrora el alma bajo el peso de sus pecados, tanto más gusta de la felicidad de la que nos hablan los versículos 1 y 2. ¿Es usted uno de esos bienaventurados? Si no lo es, el versículo 5 le indica el camino para llegar a serlo: el del arrepentimiento y la confesión (compárese Lucas 15:18).
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Faltas que debían expiarse mediante un sacrificio
Los versículos 1 a 4 ofrecen ejemplos de las faltas que debían expiarse mediante un sacrificio. Se trata de actos cuya gravedad quizá no hubiéramos discernido si la Palabra, divina medida de la conciencia, no los hubiera condenado: por ejemplo, dejar de dar un testimonio, tener un contacto pasajero con lo impuro, proferir palabras ligeras. Hasta se puede ser culpable guardando silencio (v.
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