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Mateo 5
ENTONCES, EL SEÑOR comenzó a hablar a sus discípulos, instruyéndolos en los principios del reino en presencia de la multitud. En primer lugar, les explicó qué tipo de personas iban a poseer el reino y disfrutar de sus beneficios.
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Mateo 6
Al final de Mateo 5, Jesús presenta a Dios a sus discípulos bajo una nueva luz. Ahora observamos que toda la enseñanza en Mateo 6 está en referencia a esto. La expresión “vuestro Padre”, en términos ligeramente diferentes, aparece no menos de doce veces.
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Mateo 7
LAS ENSEÑANZAS DEL SEÑOR, registradas en Mateo 6, estaban destinadas a guiar a sus discípulos a establecer tal relación con su Padre celestial, de modo que Él estuviera presente en sus pensamientos con respecto a sus limosnas, sus oraciones, sus ayunos o su actitud hacia las posesiones y necesidades de esta vida.
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Mateo 8
DESPUÉS DE ESTOS TRES capítulos llenos de Sus enseñanzas, Mateo nos ofrece dos capítulos dedicados a sus obras poderosas. No se limitaba a exponer los principios del reino, sino que demostraba su poder de diversas maneras sorprendentes. Hay cinco ejemplos principales de este poder en Mateo 8:1-34 y de nuevo en Mateo 9:1-38.
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Mateo 9
COMO EL PUEBLO GADARENO no deseaba Su presencia, volvió a cruzar el mar, y enseguida se encontró con otros casos de necesidad humana. En Mateo 9 se nos muestra cómo obró la liberación del paralítico, de la mujer enferma, de la hija de Jairo, de los dos ciegos y del mudo endemoniado: una vez más, cinco manifestaciones del poder del reino que se había acercado con Su presencia.
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Sembrar y segar
Sembrando en sufrimientos, en lágrimas y dolor. Sembrando en esperanza, en fe, en amor. Sembrando en gozosas perspectivas de eternos días que se aproximan, cuando el fiel sembrador traerá con él la dorada mies de su abundante trabajo. Primero sembrar, después segar.
C. S. C.
Una hora
¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.(Mateo 26: 40-41)
C. S. C.