76 resultados
El campamento alrededor del Tabernáculo de reunión (Libro de los Números)
El Tabernáculo terrenal, llamado ya, como acabamos de verlo, “tabernáculo de reunión” en las instrucciones recibidas por Moisés en el monte, antes del becerro de oro, toma pues su lugar en el interior del vasto campamento del pueblo de Israel, así este acampe o se desplace por el desierto.
Sección del libro @book, de @author
El Cordero de Dios
Pero este libro de vida, en el cual haría falta estar inscrito para escapar a la condenación, en otro pasaje del Apocalipsis (13:8) lleva este nombre significativo: “El libro de la vida del Cordero que fue inmolado”.
Sección del libro @book, de @author
El Espíritu de adopción
Esta gloriosa posición de hijo de Dios tiene como consecuencia la recepción del Espíritu Santo: Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo (Gálatas 4:6).
Sección del libro @book, de @author
El poder
El que ha sido rescatado por Cristo tiene naturalmente el deseo de vivir para su Señor. Desgraciadamente, no tarda en experimentar que en sí no tiene ninguna fuerza para llevar una vida santa y pura, de manera que el bien que quiere, no lo practica; el mal que no quiere, lo hace (Romanos 7:19).
Sección del libro @book, de @author
El sacrificio de la cruz
Si bien el amado Hijo del Padre vino como hombre a este mundo, no fue solamente para llevar una vida perfecta, toda ella para gloria de Dios, sino para cumplir por medio de su muerte la obra de nuestra salvación. Ningún hombre podía pagar el rescate por otros, estando él mismo ya condenado. Sólo Jesús podía pagarlo, y vino para hacerlo.
Sección del libro @book, de @author
El sello
“Dios… nos ha sellado” (2 Corintios 1:21-22). “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”; el Espíritu Santo “con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 1:13; 4:30). Dios ha puesto así su Espíritu sobre nosotros como un sello, una marca indeleble de que procedemos de Él y somos suyos por los siglos.
Sección del libro @book, de @author
El Tabernáculo de reunión fuera del campamento
El campamento del pueblo conducido por Moisés había estado bajo los cuidados de la gracia divina desde la salida de Egipto hasta el Sinaí. A continuación ese pueblo había recibido la ley moral (Éxodo 19 al 24) y se había comprometido a cumplirla.
Sección del libro @book, de @author
El vínculo
El Espíritu une a los creyentes en un solo cuerpo con Cristo (1 Corintios 12:13). Por medio de Cristo “los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18). En el Señor somos “juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:22).
Sección del libro @book, de @author
En el estado moral conveniente
Para ser escuchado por Dios, la oración debe estar acompañada del estado moral conveniente. La conciencia de su gracia nos guardará en la humildad (1 Pedro 5:5), que no presume de sus fuerzas sino que cuenta con Dios.
Sección del libro @book, de @author
En el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu Santo
Debemos orar en el nombre del Señor Jesús (Juan 14:14). Dios nos es favorable a causa del Señor Jesús. Pedir en el nombre de Jesús significa identificarse con él, con su pensamiento, sus deseos, su voluntad, e implica que aceptamos su señorío sobre nuestros sentimientos, pensamientos, decisiones, es decir, sobre toda nuestra vida. Sólo por medio de Jesús podemos orar al Padre.
Sección del libro @book, de @author
¿Esto no acarrea desorden?
“Dios no es Dios de confusión, sino de paz” (1 Corintios 14:33). Los creyentes que son conscientes de su debilidad y se ponen bajo la dirección del Espíritu Santo experimentan cuán fiel es el Señor a su promesa: “Allí estoy yo en medio de ellos”.
Sección del libro @book, de @author
Hebreos 13:13-14
En el principio, la Iglesia estaba constituida por un pequeño número de creyentes que tenía la belleza moral de la misma. Y, si queremos percatarnos realmente de lo que es la situación actual y sacar las consecuencias de ello, precisamos nada menos que volver a ese principio de la Historia de la Iglesia tal como nos lo describen los primeros capítulos del libro de los Hechos.
Sección del libro @book, de @author
Introducción
El tema propuesto hoy para nuestra meditación interesa en alto grado a nuestra
Sección del libro @book, de @author
Jeremías 15
Podremos ser útiles a alguien que se halle en un lugar como Tiatira y que verdaderamente posea la vida de Dios, pero podría ser que fuésemos en contra del pensamiento de Dios si le constriñésemos a dejar ese lugar; no sabemos cuál sea el propósito de Dios respecto a eso.
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de la culpabilidad
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de la ley como medio de ser justificado
El fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree (Romanos 10:4).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de nosotros mismos
Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallar (Mateo 16:24-25).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera del mal
La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera del mundo y de Satanás
Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe (1 Juan 5:4). “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para conocer a Dios como nuestro Padre y a Jesús como nuestro Señor
Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios… (Gálatas 4:6-7).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para estar al servicio de los demás
A libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros (Gálatas 5:13).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para hacer el bien
El Dios de paz… os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos (Hebreos 13:20-21).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para ser conducidos por el Espíritu
Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad (2 Corintios 3:17)
Sección del libro @book, de @author
Justificado, hijo muy amado
El creyente, lavado de sus pecados, nacido de nuevo, se encuentra a partir de entonces en una posición muy segura. Es liberado de la culpabilidad que pesaba sobre él, pero, más aún, es justificado positivamente, declarado justo.
Sección del libro @book, de @author