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Orientación cristiana

El Espíritu Santo

El lector no dejará de alcanzar la fuerza moral y la aplicación del santo principio, que tenemos el privilegio de que Dios el Espíritu mora en nosotros individual y colectivamente. Así es que en 1 Corintios 6:19, leemos:¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

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Orientación cristiana

El maná en el desierto

Nuestro privilegio es alimentarnos de Cristo día tras día, como siendo Aquel que descendió del cielo para dar vida al mundo. Pero si alguno, olvidando su verdadera posición, quiere hacer provisión para mañana, es decir, quiere reservarse la verdad en vez de usarla para renovar sus fuerzas, seguramente esta verdad se corromperá.

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Orientación cristiana

La cena del Señor

Para todo aquel que vive habitualmente en la atmósfera de las Escrituras, le parecerá extraño observar la confusión de pensamientos y la diversidad de prácticas respecto a un asunto tan importante, y que es presentado de un modo tan sencillo y claro en la Palabra de Dios.

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Orientación cristiana

La fe triunfando sobre el poder del enemigo

La esfera de la acción divina, en cuanto a su relación con la redención, está más allá de los límites del reino de la muerte; y cuando Satanás ha agotado toda su potencia, Dios empieza a manifestarse. La tumba es el término de la actividad del diablo, pero allí comienza a manifestarse la actividad de Dios.

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Orientación cristiana

Lino torcido

El “lino torcido”, figura de la humanidad pura y sin mácula de Cristo, abre a la inteligencia espiritual un manantial precioso y abundante de meditación. La verdad tocante a la humanidad de Cristo debe ser recibida con toda la exactitud de la enseñanza de las Escrituras.

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Orientación cristiana

¿Por favor, explíqueme la diferencia entre las obras y la fe?

Es muy instructivo comparar la enseñanza respecto a las obras en las epístolas de Pablo y de Santiago, tanto el uno como el otro divinamente inspirados. Pablo desecha completamente las obras de la ley; Santiago insiste con celo sobre las obras de la fe. Cuando este hecho se ha comprendido bien, toda la dificultad desaparece y vemos brillar la divina perfección de las Sagradas Escrituras.

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