43 resultados
Una sola ofrenda perfecta: la muerte del Señor Jesús
Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.
Sección del libro @book, de @author
Unidos por Dios
Las palabras de Mateo 19:6: Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre,
Sección del libro @book, de @author
Usar la vara, pero con amor
Pero, como alguien ha escrito muy bien: «El niño a quien se castiga debe sentir que es el amor el que emplea la vara. Los niños perciben enseguida –sus jóvenes corazones sienten muy bien–, si los padres, al emplear la vara, lo hacen por amor, cólera o descontrol. En estos últimos casos, el instrumento correctivo no producirá el efecto buscado. La ira provoca ira.
Sección del libro @book, de @author
Venid a mí, confiad en mí
Muchos de mis lectores seguramente han oído ya la voz del Buen Pastor y desean seguirle. Mirando hacia atrás, recuerdan el tiempo en que no les importaban estas cosas, ni las comprendían, ni deseaban comprenderlas, pero más tarde la gracia de nuestro Señor Jesucristo conquistó sus corazones y un día oyeron su voz que les decía: Venid a mí, confiad en mí.
Sección del libro @book, de @author
Verdad y rectitud
Otra cosa importante en la educación de un niño es enseñarle a practicar la verdad y la integridad. Por haber nacido en pecado, todos los humanos tienen una naturaleza mala, “hablando mentira desde que nacieron” (Salmo 58:3), y éste es indudablemente uno de los pecados más comunes de la humanidad.
Sección del libro @book, de @author
Versículos para memorizar
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación”. Santiago 1:12 “Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”. 1 Corintios 10:13
Sección del libro @book, de @author
Yahveh
Yahveh, traducido por Jehová (el Eterno) se encuentra unas seis mil quinientas veces en el Antiguo Testamento. La esencia misma de Dios es, en el original, designada por el tetragrama sagrado YHVH, nombre que los judíos ni siquiera pronunciaban; para escribirlo, los rabinos debían lavarse y tomar cada vez una pluma nueva.
Sección del libro @book, de @author
“Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás”
¿No es esto suficiente para reanimarles? Quizás algunos abriguen el temor de que un día carezcan de esta bendición. ¿Oyeron la voz del Señor Jesús y procuran seguirle? Escuchen, pues: “Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás”. ¿No basta esto para dar ánimo a sus almas?
Sección del libro @book, de @author