Las redes sociales y el cristiano

1 Corintios 10:31 – Mateo 5:29 – Filipenses 2:15-16

1. ¿Puedo glorificar a Dios a través de las redes sociales?

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31).

Esta pregunta fundamental: «¿Puedo glorificar a Dios?», debería aplicarse a todas las situaciones de la vida, porque fuimos creados para glorificar a Dios: “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” (Isaías 43:7). Si pierdo de vista el propósito de Dios para mi vida, me aparto rápidamente del camino donde Dios quiere que esté.

Las siguientes preguntas me ayudarán a evaluar hasta qué punto mi uso de las redes sociales ayuda o dificulta mi crecimiento espiritual, contribuye o estorba mi deseo de glorificar a Dios.

2. ¿Pueden las redes sociales llevarme a pecar?

“Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo 5:29).

Las redes sociales son moralmente neutras, ni buenas ni malas en sí mismas. Pero cuando son utilizadas por seres humanos pecadores, no es de extrañar que fomenten malos comportamientos: acoso, relaciones ilegítimas, perversión sexual, ideas mundanas, y corro el riesgo de ser arrastrado por malas influencias. Esta segunda pregunta, como la primera, es fundamental. Solo hay una respuesta honesta: Sí, definitivamente podrían hacerlo. Oremos para que Dios nos muestre cuándo estamos pecando y qué posibles ídolos en nuestro corazón están alimentando las redes sociales. Luego pidamos Su gracia y poder para arrepentirnos, confesar y abandonar ese pecado. Esto quizá signifique eliminar ciertos contactos. Nunca nos arrepentiremos de un sacrificio hecho por el Señor.

3. Mi lenguaje, ¿edifica o destruye?

“De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así” (Santiago 3:10).

Las redes sociales están llenas de murmuraciones, acoso, pesimismo y quejas. En lugar de hacer lo que hacen los demás, seamos luz en el mundo, usando palabras que edifiquen a los demás. Seamos cautelosos con situaciones o temas que puedan incitarnos a hablar negativamente. Antes de publicar algo, oremos como el salmista: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, roca mía, y redentor mío” (Salmo 19:14).

4. ¿Se puede ver la luz de Cristo en lo que publico?

“Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida” (Filipenses 2:15-16).

El fenómeno de las redes sociales es algo real y poderoso en el mundo actual. Nunca ha sido tan fácil mantener el contacto con personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, ¡incluso en el otro extremo del mundo! Son nuevas oportunidades para hacer brillar nuestra luz ante los demás. Por medio de nuestras respuestas, podemos mostrarles la esperanza que tenemos en Jesucristo, y cómo piensa alguien que ha sido transformado por el Evangelio.

5. ¿Soy esclavo de las redes sociales?

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 Corintios 6:12).

Es fácil convertirse en esclavo del sonido del móvil o del smartphone. ¿Es realmente necesario ver todos los mensajes inmediatamente? Si tengo unos minutos de respiro durante el día, ¿saco constantemente mi teléfono para ver los mensajes, en lugar de leer la Biblia u orar? “Orad sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17).

6. ¿Mi uso de las redes sociales me permite aprovechar al máximo el tiempo que Dios me ha dado?

“Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16).

Seamos sinceros: algunas redes sociales actúan como una potente y adormecedora aspiradora que engulle nuestro tiempo y nuestra atención. Es fácil ir rápidamente a las redes sociales para «echar un vistazo»… y nos quedamos allí una hora o más. ¿Qué podría haber hecho en esa hora? ¿Fue la mejor manera de aprovechar mi tiempo en la corta vida que Dios me ha dado?

7. ¿Uso las redes sociales para dar una falsa imagen de lo que soy?

“Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad” (Proverbios 25:14).

Quizás haya conocido a alguien que parecía la persona más genial en línea, pero que en realidad es una persona radicalmente distinta.

Por desgracia, las redes sociales pueden actuar como una máscara, ocultando mi verdadera identidad y dando a los demás una imagen falsa de quién soy en realidad. La raíz del problema es el orgullo. Me gustaría que los demás pensaran que soy «genial», que tengo todo bajo control. Pero en lugar de basar mis decisiones en lo que piensa la gente, debería buscar lo que Dios piensa. Tratar de exaltarme en las redes sociales me llevará a la decepción, e incluso a la contradicción con Dios (Santiago 4:6). Lo que realmente agrada a Dios es que le honremos siendo humildes ante él. “Humillaos delante del Señor, y él os exaltará” (Santiago 4:10). Recuerde: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31).