9 resultados
Nacido de Dios
En su primera epístola, el apóstol Juan siempre se remonta a los principios esenciales. Afirma: “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios” (1 Juan 3:9). No se menciona ni el medio empleado –la Palabra de Dios– ni el agente –el Espíritu Santo– que efectúa el trabajo en el alma.
Sección del libro @book, de @author
“Ni la circuncisión… ni la incircuncisión, sino una nueva creación”
La epístola a los Gálatas insiste en la posición de los creyentes, refiriéndose para ello a su unidad en Cristo: “Todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”, “ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación” (Gálatas 3:28; 6:15).
Sección del libro @book, de @author
Nuestro alejamiento de Dios
Para comprender lo que es la reconciliación, resulta necesario comprender primeramente todo el drama de nuestro alejamiento de Dios. En Colosenses 1:21, la reconciliación es efectivamente mencionada como lo opuesto al hecho de que éramos extraños y enemigos en nuestra mente. La palabra griega que aquí es traducida por “extraños” podría igualmente serlo por «alejados» de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
Cuando hablamos de la nueva creación, ¿tenemos razón de dar al término “creado” el mismo sentido literal que aquel que atribuimos a la creación en Génesis 1?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
¿Cuál es la diferencia entre la purificación por la sangre de Cristo (1 Juan 1:7) y la purificación por la Palabra de Dios? “La sangre es la vida” (Deuteronomio 12:23). La sangre de Cristo es su vida santa entregada a fin de morir por nosotros. Por ese medio somos judicialmente purificados ante Dios. Es un hecho exterior a nosotros.
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
Con frecuencia, los creyentes son llamados “santos” en el Nuevo Testamento. El uso popular de la palabra “santo”, ¿corresponde al uso de la Sagrada Escritura? No, se trata de dos sentidos diferentes. Incluso sería útil emplear dos vocablos diferentes si estos existieran.
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
El apóstol Pablo exhortaba a los filipenses a ocuparse en su propia “salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12). ¿Qué significa este pasaje?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
El apóstol Pablo explica que la exclusión de los judíos “es la reconciliación del mundo” (Romanos 11:15). ¿Qué significa esta expresión?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
Puesto que existe un aspecto futuro de la redención, ¿es correcto afirmar que hemos sido rescatados? ¿No deberíamos decir, más bien, que vamos a serlo?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
¿Cómo conciliar la afirmación del apóstol Pablo que “el hombre es justificado por fe sin las obras de ley” (Romanos 3:28), con la del apóstol Santiago, según la cual “el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”? (Santiago 2:24).
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 1
A veces se oye decir que todos los hombres son perdonados. ¿Es correcto este pensamiento?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 2
Las siguientes expresiones: “nacido de nuevo”, “nacido de agua y del Espíritu”, “nacido de Dios”, ¿son todas equivalentes?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 2
Ciertas personas pretenden estar enteramente santificadas en la práctica, completamente liberadas del pecado. ¿Confirma la Palabra de Dios estas afirmaciones?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 2
El día de Pentecostés, el apóstol Pedro exhortó a la muchedumbre diciendo: “Sed salvos de esta perversa generación” (Hechos 2:40). ¿A qué aspecto de la salvación se refería?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 2
¿Cómo debe entenderse la expresión de Efesios 1:14: “la redención de la posesión adquirida”? Primeramente hay que hacer distingo entre adquisición y redención. Podemos decir que la redención comprende la adquisición, mientras que frecuentemente la adquisición no comprende la redención.
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 2
¿Es verdad que un hombre que se arrepiente y cree recibe el perdón una vez para siempre?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
“Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo” (Mateo 24:13). A la luz de esta declaración ¿podemos estar seguros de nuestra salvación antes del término de nuestra vida en la tierra?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
El libro de Rut muestra que, en Israel, solamente ciertos parientes tenían derecho a redimir (o rescatar). ¿Tiene eso una significación para nosotros?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 3
Si se enseña al creyente que obtiene el perdón de sus pecados pasados, presentes y futuros, en el mismo momento de su conversión, ¿no corre el riesgo de sentirse impulsado a la despreocupación y al pecado?
Sección del libro @book, de @author
Pregunta 4
“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). ¿Por qué la confesión de la boca está relacionada con la salvación en este pasaje?
Sección del libro @book, de @author
Prélogo del editor
La disciplina en la Iglesia es una necesidad a causa del Santo y Verdadero (Apocalipsis 3:7), quien está en medio de su pueblo. Él, como lo leemos en Habacuc 1:13, es muy limpio de ojos para ver el mal y no puede soportar el agravio. Allí donde el Santo tiene su habitación no es posible permitir que continúe una situación en la que el pecado no sea juzgado.
Sección del libro @book, de @author
Puesto aparte para Dios
Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, la santificación significa en su sentido inicial: separación, puesta aparte para Dios (véase, por ejemplo, 1 Crónicas 23:13; Jeremías 1:5). Eso sugiere un desapego a la vida ordinaria a fin de que el creyente pertenezca a Dios para servirle y satisfacerle. En contraste con el vocablo “santificación” tenemos el de “profanación”.
Sección del libro @book, de @author
Regenerado (o renacido) por medio de la Palabra de Dios
El apóstol Pedro insiste sobre la acción de la Palabra: “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad… siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:22-23). Puesto que hace falta la obediencia, nuestra responsabilidad está implícita en tal purificación.
Sección del libro @book, de @author
Reparación de los daños
En Levítico 6:4-7 leemos: “… Habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló, o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte… Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños… Y el
Sección del libro @book, de @author