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Siete recomendaciones a las mujeres jóvenes

Las mujeres jóvenes deben ser, pues, enseñadas a “amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. La enseñanza a las mujeres jóvenes recomienda en primer lugar el amor, amor que se ejerce con prioridad en el restringido círculo familiar.

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Siete reyes

Siete formas o cabezas de gobierno

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Siete trompetas

Sietea trompetas

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Siete (véase v. 4) candeleros de oro

La Iglesia o Asamblea

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Silencio en el cielo como por media hora

Breve intervalo sin manifestación pública de las vias de Dios en juicioa.  

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Sobre la tierra

Sobre la tierraa – No ya la tercera parte, como en el cap. 8:7.

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Sol, luna, estrellas

Sol, luna, estrellas – véase 1:16; 6:12-13.

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Sol, luna, estrellas

Todas las potencias que gobiernan, grandes y pequeñas.

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Sólo un apóstol pudo entregar a alguien a Satanás

Cuando se trataba de ejercer esta disciplina, el apóstol podía usar en medio de ellos de una autoridad especial que le había sido confiada (v. 3-5). Podía –y ya lo había decidido si la obediencia a Dios no se manifestaba en los corintios– entregar a tal hombre a Satanás. El apóstol Pedro, con este mismo poder, había suprimido a Ananías y Safira, los cuales habían mentido al Espíritu Santo.

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¿Somos aún niños en Cristo?

Un pecador, en el momento que llega a conocer a Dios como Padre, por la conversión, es un niño en Cristo. Éste es su estado normal. Conoce al Padre y en adelante estará en relación con él; pero este niño debe crecer y desarrollarse. Los corintios, por el contrario, habían quedado estancados en un conocimiento elemental de Cristo. Pensaban, obraban, hablaban como niños.

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Su ángel

El ángel de Jesucristo es, en el Antiguo Testamento, “el ángel de Jehová”

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Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve

Gloria del anciano de mucha edad. Pureza, santidad y justicia personalesa.

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Su tabernáculo

La Iglesiaa.

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Sus ojos eran como llama de fuego

Sus ojos eran como llama de fuego – véase 1:14.

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Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno

El bronce (o metal) es a menudo en la Palabra el emblema de la justicia inmutable de Dios, que va al encuentro del pecado, doquier se halla, ora para juzgarlo y condenarlo, ora para salvar por el juicio

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Sus puertas nunca serán cerradas

No hay peligro, ni amenazasa.  

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Templo

Temploa.

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Templo

Lugar del servicio sacerdotal de las naciones en conexión con Israela.  

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Tenemos la prenda o las arras del Espíritu

El apóstol añade: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (v. 21-22). Es lo que caracteriza al cristiano: está ligado firmemente a Cristo, es una sola cosa con él.

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Tengo las llaves de la muerte y del Hades

Poder administrativo para hacer entrar o salir, para encerrar o libertara.

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Tenía en su diestra siete estrellas – diestra

Fuerza, poderío, sosténa) – siete: Véase v.

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Teniendo la gloria de Dios

El conjunto de perfecciones divinas, puestas en evidencia. Todos los detalles de esta gloria son revelados de inmediato.

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Tercera sección - Quinta, sexta y séptima trompeta

Las tres últimas trompetas son trompetas de “ayes”. Aquí los juicios son todavía más terribles y no alcanzan a las circunstancias humanas, sino a las personas.

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Tercera sección (continuación) - La séptima trompeta

El tercer “ay”, fin de la tercera sección, es el último. El misterio de Dios está terminado (cap. 10:7), su gobierno está ahora plenamente manifestado; el primer “ay” provenía de Satanás sobre los judíos apóstatas; el segundo “ay” venía, de parte de los hombres influidos por Satanás, sobre el imperio romano oriental. El tercer “ay” viene directamente de Dios sobre todas las naciones.

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