26 resultados
Siete recomendaciones a las mujeres jóvenes
Las mujeres jóvenes deben ser, pues, enseñadas a “amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. La enseñanza a las mujeres jóvenes recomienda en primer lugar el amor, amor que se ejerce con prioridad en el restringido círculo familiar.
Sección del libro @book, de @author
Siete reyes
Siete formas o cabezas de gobierno
Sección del libro @book, de @author
Siete trompetas
Sietea trompetas
Sección del libro @book, de @author
Siete (véase v. 4) candeleros de oro
La Iglesia o Asamblea
Sección del libro @book, de @author
Silencio en el cielo como por media hora
Breve intervalo sin manifestación pública de las vias de Dios en juicioa.
Sección del libro @book, de @author
Sobre la tierra
Sobre la tierraa – No ya la tercera parte, como en el cap. 8:7.
Sección del libro @book, de @author
Sol, luna, estrellas
Sol, luna, estrellas – véase 1:16; 6:12-13.
Sección del libro @book, de @author
Sol, luna, estrellas
Todas las potencias que gobiernan, grandes y pequeñas.
Sección del libro @book, de @author
Sólo un apóstol pudo entregar a alguien a Satanás
Cuando se trataba de ejercer esta disciplina, el apóstol podía usar en medio de ellos de una autoridad especial que le había sido confiada (v. 3-5). Podía –y ya lo había decidido si la obediencia a Dios no se manifestaba en los corintios– entregar a tal hombre a Satanás. El apóstol Pedro, con este mismo poder, había suprimido a Ananías y Safira, los cuales habían mentido al Espíritu Santo.
Sección del libro @book, de @author
¿Somos aún niños en Cristo?
Un pecador, en el momento que llega a conocer a Dios como Padre, por la conversión, es un niño en Cristo. Éste es su estado normal. Conoce al Padre y en adelante estará en relación con él; pero este niño debe crecer y desarrollarse. Los corintios, por el contrario, habían quedado estancados en un conocimiento elemental de Cristo. Pensaban, obraban, hablaban como niños.
Sección del libro @book, de @author
Su ángel
El ángel de Jesucristo es, en el Antiguo Testamento, “el ángel de Jehová”
Sección del libro @book, de @author
Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve
Gloria del anciano de mucha edad. Pureza, santidad y justicia personalesa.
Sección del libro @book, de @author
Su tabernáculo
La Iglesiaa.
Sección del libro @book, de @author
Sus ojos eran como llama de fuego
Sus ojos eran como llama de fuego – véase 1:14.
Sección del libro @book, de @author
Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno
El bronce (o metal) es a menudo en la Palabra el emblema de la justicia inmutable de Dios, que va al encuentro del pecado, doquier se halla, ora para juzgarlo y condenarlo, ora para salvar por el juicio
Sección del libro @book, de @author
Sus puertas nunca serán cerradas
No hay peligro, ni amenazasa.
Sección del libro @book, de @author
Templo
Temploa.
Sección del libro @book, de @author
Templo
Lugar del servicio sacerdotal de las naciones en conexión con Israela.
Sección del libro @book, de @author
Tenemos la prenda o las arras del Espíritu
El apóstol añade: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (v. 21-22). Es lo que caracteriza al cristiano: está ligado firmemente a Cristo, es una sola cosa con él.
Sección del libro @book, de @author
Tengo las llaves de la muerte y del Hades
Poder administrativo para hacer entrar o salir, para encerrar o libertara.
Sección del libro @book, de @author
Tenía en su diestra siete estrellas – diestra
Fuerza, poderío, sosténa) – siete: Véase v.
Sección del libro @book, de @author
Teniendo la gloria de Dios
El conjunto de perfecciones divinas, puestas en evidencia. Todos los detalles de esta gloria son revelados de inmediato.
Sección del libro @book, de @author
Tercera sección - Quinta, sexta y séptima trompeta
Las tres últimas trompetas son trompetas de “ayes”. Aquí los juicios son todavía más terribles y no alcanzan a las circunstancias humanas, sino a las personas.
Sección del libro @book, de @author
Tercera sección (continuación) - La séptima trompeta
El tercer “ay”, fin de la tercera sección, es el último. El misterio de Dios está terminado (cap. 10:7), su gobierno está ahora plenamente manifestado; el primer “ay” provenía de Satanás sobre los judíos apóstatas; el segundo “ay” venía, de parte de los hombres influidos por Satanás, sobre el imperio romano oriental. El tercer “ay” viene directamente de Dios sobre todas las naciones.
Sección del libro @book, de @author