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Virtudes de los ancianos

Como es justo, el apóstol empieza por los ancianos, por los que ocupan una posición venerable y, en consecuencia, particularmente responsable de dar ejemplo en la familia de Dios: “Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia” (v. 2).

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Virtudes de los ancianos

En cuanto a las cualidades personales del anciano, el apóstol señala en primer lugar cinco caracteres negativos.

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Vivificados juntamente con Cristo

“Nos dio vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:5 y Colosenses 2:13). Hemos sido vivificados juntamente con Cristo. Estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1), estábamos muertos en pecados y en la incircuncisión de nuestra carne (Colosenses 2:13). Nos hacía falta nada menos que la vivificación para solucionar nuestro caso.

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Voz como de trompeta

Un estrepitoso toque de atención

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Voz como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos

Voz como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos – véase 14:2.

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Voz del cielo

Voz del cieloa.  

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Voz del cielo como estruendo de muchas aguas

Voz del cielo como estruendo de muchas aguas – véase 1:15. Como sonido de un gran trueno – véase 4:5. Voz como de arpistas – véase 5:8.

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¡Vuelvan a mí!

“Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos” (v. 6). Si bien el corazón del hombre rechaza a Dios y le desprecia, Dios no varía. Hace promesas a Jacob y las cumplirá cueste lo que costare, pues él es un Dios fiel y no puede negar su eterna bondad.

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Yahveh

Yahveh, traducido por Jehová (el Eterno) se encuentra unas seis mil quinientas veces en el Antiguo Testamento. La esencia misma de Dios es, en el original, designada por el tetragrama sa­grado YHVH, nombre que los judíos ni siquiera pronunciaban; para escribirlo, los rabinos de­bían lavarse y tomar cada vez una pluma nueva.

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