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La paz con Dios
El tema que trataremos ahora es: La paz con Dios: qué es y quién la tiene. Este asunto tiene, como lo reconocerá usted, una gran importancia, y así debemos hacerlo constar en primer término. ¡No tener paz con Dios no es una cuestión de tiempo o de circunstancias; se trata, nada menos, que de la eternidad! Sí, de la eternidad, de una cuestión de salvación o de condenación; una cuestión, en fin, que supera infinitamente a todas las demás por su importancia.
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Orientación cristiana
Bosquejos proféticos (1)
No nos será nunca posible “usar (o dividir) bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15), sin tener algún conocimiento de lo que a veces llamamos la «verdad dispensacional», es decir el conocimiento de los caminos de Dios para con los hombres en los diversos periodos o dispensaciones llamadas «las economías».
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Orientación cristiana
Bosquejos proféticos (2)
Como hemos dicho, la economía actual de la gracia acabará a la venida del Señor por su Iglesia. Según lo que nos enseña el Espíritu Santo en las Escrituras, esta preciosa esperanza es la verdadera, propia e inmediata esperanza del cristiano.
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Orientación cristiana
Bosquejos proféticos (3)
El Señor mismo hablaba a menudo de su venida. En Lucas 12:35-36, dice: “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguarden a su señor… para que cuando llegue y llame, le abran en seguida”.
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Mensaje para todos
El período actual y la venida del Señor
Para usar “bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15) es necesario tener por lo menos un mínimo conocimiento de los caminos de Dios para con los hombres en los diversos períodos o «dispensaciones».
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Orientación cristiana
La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (3)
La venida del Señor debe tener un gran efecto en nosotros. Está escrito que es menester esperar velando la vuelta del Señor, como los que esperan a sus señores. El Señor Jesucristo da un gran valor a nuestro acto de esperar vigilantes Su venida, y se entristece cuando ve que no nos hallamos esperando y velando.
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