51 resultados

Tres Personas divinas en la Deidad

Estas tres Personas divinas aparecen al ser bautizado el Señor Jesús. El Hijo, hecho hombre, acude al bautismo que administra Juan y le dice: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”.

Sección del libro @book, de @author

Un ministerio de suma constancia

Quisiera destacar, además, que en los caracteres que el Señor Jesús revistió durante el curso de su ministerio (ya sea por una ocasión solamente o por un momento pasajero), vemos la misma perfección y la misma gloria moral que en la senda que atravesó cada día.

Sección del libro @book, de @author

Un pescador convencido de pecado

Pedro fue convencido de pecado en ocasión de la pesca milagrosa, o sea antes de la resurrección. Pedro el pescador vino a ser a sus propios ojos Pedro el pecador: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador (Lucas 5:8).

Sección del libro @book, de @author

Un único hijo amado (Marcos 12:6)

En la parábola de los labradores malvados, el Señor explica toda la historia de Israel, su infidelidad, las persecuciones que hizo padecer a los profetas. Por último, el amo de la viña les envía su “hijo… (único) amado”; también a él lo matan y le echan fuera de la viña. Los principales del pueblo comprendieron perfectamente “que decía contra ellos aquella parábola” (v. 12).

Sección del libro @book, de @author

Yahveh

Yahveh, traducido por Jehová (el Eterno) se encuentra unas seis mil quinientas veces en el Antiguo Testamento. La esencia misma de Dios es, en el original, designada por el tetragrama sa­grado YHVH, nombre que los judíos ni siquiera pronunciaban; para escribirlo, los rabinos de­bían lavarse y tomar cada vez una pluma nueva.

Sección del libro @book, de @author