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Mensaje para todos

El hombre más rico del vecindario

Diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. (Lucas 12:19-21)

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Pláticas sencillas

Lucas: Cap. 12 - Jesús advierte contra la hipocresía, la avaricia y la ansiedad

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Cada Día las Escrituras

Lucas: Capítulo 12

No temer La hipocresía que caracterizaba a los fariseos también podía, bajo otro aspecto, transformarse en un gran peligro para los discípulos. Los que seguían a Jesús podían esconder, a los ojos del mundo, su relación con el Señor.

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Pláticas sencillas

Advertencia a las multitudes

Estos versículos contienen una advertencia solemne para los judíos y para el mundo de hoy. Los judíos deberían haber comprendido lo que Dios quería de ellos al enviarles a su Hijo. Dirigiéndose a las multitudes, Jesús les dijo: “Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. ¡Hipócritas!

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Pláticas sencillas

Efectos de la presencia de Jesús sobre la tierra

Si Jesús hubiera sido recibido cuando vino a la tierra, habría traído la paz que los ángeles anunciaron en su nacimiento. Pero la maldad de los hombres acarrea un efecto contrario. Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?” (v. 49). Desde el momento en que rechazaron a Jesús, el fuego se encendió, es decir, empezó el juicio.

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Pláticas sencillas

El servicio y sus consecuencias

En los versículos anteriores, Jesús mostró a sus discípulos de qué manera debían esperarlo. Luego, Pedro preguntó: “Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos?” (v. 41). Entonces, Jesús les mostró la responsabilidad de aquellos a quienes ha confiado un servicio durante su ausencia.

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Pláticas sencillas

La confianza en Dios

El corazón del hombre no debe ser apartado de Dios por las riquezas, pero tampoco por las preocupaciones de la vida diaria. Jesús dijo a sus discípulos: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido” (v. 22-23). La confianza en Dios el Padre debe quitar del corazón toda inquietud.

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Pláticas sencillas

La levadura de los fariseos

A pesar de la oposición de los jefes del pueblo, las multitudes se reunían por miles en torno a Jesús, a tal punto que los asistentes se atropellaban unos a otros. Sin embargo, es a sus discípulos a quienes Jesús se dirige. Les da las instrucciones necesarias para el cumplimiento de su servicio después de su partida.

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Pláticas sencillas

Los servidores en espera de su Maestro

Los que habían recibido a Jesús son llamados “manada pequeña”. En efecto, el número reducido es lo que caracterizó a los fieles en todos los tiempos. El Señor se dirige a ellos diciendo: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino” (v. 32). ¡Qué estímulo para esas personas débiles y despreciadas por la mayoría!

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The Mackintosh Treasury

Lucas 12:40

Esto nos conduce a la tercera porción de la Escritura donde también aparece nuestro solemne lema. “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá” (Lucas 12:40). Si la salvación está “preparada” para ser revelada y si el juicio está “preparado” para ser ejecutado, ¿qué nos corresponde, sino estar también “preparados”?

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Pláticas sencillas

Un hombre necio

Un hombre vino a rogarle a Jesús que interviniera entre él y su hermano para repartir una herencia. Jesús le respondió: “Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?” (v. 14). El Señor no estaba en el mundo para favorecer a los hombres en sus intereses materiales. Había venido a abrir el camino hacia el cielo a los pecadores esparcidos en un mundo arruinado y perdido.

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