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Orientación cristiana

¿Cristo murió por nuestras enfermedades?

En la profecía de Isaías, capítulo 53, leemos en los versículos 4 y 5 las siguientes palabras, referentes al Señor Jesucristo: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Artículo de @author

Mensaje para todos

Cuatro aspectos de la presencia del Señor (n° 5 y 6)

Oh Señor, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos… ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

Artículo de @author

Mensaje para todos

El silencio del Señor (nº 10, parte 2)

Callar mientras se sufre la injusticia y el maltrato nunca ha sido popular. En general, el sufrimiento injusto debe darse a conocer públicamente y ser rechazado.

Artículo de @author

“Esto lo he hecho yo”

Las decepciones de la vida no son, en realidad, otra cosa que los decretos del amor: «Hoy tengo algo que enseñarte», dice el Señor a cada uno de sus redimidos afligidos. «Te lo diré suavemente al oído para que las tempestades que te sobrevengan no te atemoricen, y para que las espinas sobre las cuales tienes que andar te hagan menos daño.

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