17 resultados

Procura venir pronto (2 Timoteo 4:9-16, 22)

El apóstol ya era un “anciano” y estaba solo; la mayoría de sus compañeros de milicia se habían ido a diversos lugares para cumplir la obra del Señor. Uno de ellos lo había abandonado, “amando este mundo”. En su primera defensa nadie estuvo con él; ninguno quiso arriesgarse a ser testigo de descargo ante el tribunal imperial. Alejandro mostró mucha maldad hacia el apóstol.

Sección del libro @book, de @author

Sacrificios espirituales

Los sacrificios espirituales de hoy son el “fruto de labios que confiesan su nombre” (Hebreos 13:15): oraciones de acciones de gracias y cánticos de alabanza. Varias estrofas de cánticos corresponden a uno u otro de estos sacrificios. El carácter del holocausto se expresa, por ejemplo, con estas palabras:

Sección del libro @book, de @author

Ser un ejemplo

Timoteo, llamado a enseñar, a poner en orden muchas cosas en la gran asamblea de Efeso, debía ante todo ser Ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza (1 Timoteo 4:12).

Sección del libro @book, de @author

Significado

Indicaremos brevemente el significado esencial de estos cuatro sacrificios. El holocausto era todo quemado sobre el altar; es Cristo entregando su vida, ofreciéndose para la gloria de Dios, víctima perfecta, que cumple así toda Su voluntad: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad” (Hebreos 10:7).

Sección del libro @book, de @author

Toda la noche

En Levítico 6:8-13 se repite más de una vez que el holocausto debe estar sobre el fuego, sobre el altar, “toda la noche, hasta la mañana”; el fuego ardía sobre él continuamente; no debía dejarse que se apagara.

Sección del libro @book, de @author

Tres clases de sacrificios por el pecado (resumen)

En el libro del Levítico encontramos tres clases de sacrificios por el pecado:

Sección del libro @book, de @author

Una morada, los sacerdotes y los sacrificios

En Éxodo vemos cómo Dios quiso sacar a su pueblo de Egipto, no sólo a fin de liberarlo de la esclavitud de Faraón, sino para tenerlo para él: “Te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva” (Éxodo 4:23). Pero el pueblo era pecador, y fue menester la sangre de la Pascua sobre cada casa, para que fuese preservada del ángel destructor.

Sección del libro @book, de @author

Una sola ofrenda perfecta: la muerte del Señor Jesús

Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.

Sección del libro @book, de @author