Libre en Cristo
Libre en Cristo

Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres (Juan 8:36).

S. Fayard - 2021

¿Qué es la libertad? ¿Es hacer lo que a uno bien le parezca, tal vez sin infringir las leyes, pero violando toda regla moral, sin tener en cuenta a los demás y viviendo tan solo para sí mismo? Llevada al extremo, esta concepción de la vida solo puede producir destrucción. La destrucción de hogares, de familias, de la sociedad. Esta no es la verdadera libertad. Ella no puede ser independiente de una ley moral. En nuestra época, los hombres hablan fácilmente de liberarse de los tabúes y de las reglas arcaicas, pero en realidad son esclavos de sus propios impulsos, pues son incapaces de dominarlos (2 Pedro 2:19).

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Conclusión: Ser LIBRE en Cristo

La Corte Internacional de Justicia permite juzgar a los diversos responsables de crímenes contra la humanidad que han hecho sufrir a sus semejantes. No olvidemos que existen otros tiranos temibles, a los cuales cada uno está esclavizado. El mundo, el diablo, una conciencia pesada, las adicciones, el temor a la muerte, la esclavitud del mal; todas estas amenazas son la parte de nuestros contemporáneos. Sin embargo, de todas estas tiranías, Jesús puede y quiere liberarnos.

Más aún, ser libre no es únicamente escapar de una esclavitud. También es poder vivir plena y concretamente nuestra vocación, siendo tal y como Dios nos ha creado y después rescatado, tal como él quiere que seamos. Nuestra felicidad y libertad se fundan en el hecho de que Dios es nuestro Padre. Recibimos esta libertad por la gracia de Dios que actúa en nosotros. La vivimos amando a Dios, amando a nuestros hermanos y a nuestro prójimo. Un amor que se expresa en el culto rendido a Dios, en la sumisión a Cristo y en el servicio a nuestros hermanos y al prójimo, por el poder del Espíritu Santo (Romanos 15:13).

Cristianos, ¿formamos parte de ese pueblo libre que sabe cantar alegremente? (Salmo 89:15, V. M.)