¿Diezmar? o ¿no diezmar?
¿Diezmar? o ¿no diezmar?

Lo que nos enseña la Biblia sobre el diezmo

A. Blok - 2021

Al leer el Antiguo Testamento queda bien claro que Dios exigía de su pueblo terrenal que le diera anualmente una parte de sus ingresos, es decir, la décima parte o el diezmo. Este era un mandamiento adicional a los sacrificios obligatorios que se debían ofrecer a causa de los pecados cometidos, al impuesto del templo y a parte de las cosechas del campo, entre otras ofrendas. Unas eran obligatorias y otras voluntarias.

Pedir en la tienda

Introducción

Al hablar del “diezmo” en este estudio, nos referimos a la décima parte de algo, o sea el 10%. Por ejemplo, si alguien gana 100, dará 10 de lo adquirido. En el lenguaje común también se utilizan las palabras ofrendar u ofrenda, dar y donativo. Tenemos que entender que estas palabras no son sinónimas de diezmar, o de dar el diezmo.

En este estudio, ofrendar, ofrenda, dar y donativo, tienen su propio sentido distinto. En general, es una acción totalmente voluntaria. Lo que es dado es un donativo, lo que es ofrendado es una ofrenda, con el énfasis de que no es obligatorio, sino que uno lo hace por su voluntad propia. Esto quedará más claro a medida que avancemos en el estudio.

Consideraremos cuál es el motivo para diezmar y ofrendar. También veremos qué cantidad o porcentaje se debe ofrendar. De igual forma echaremos un vistazo al apoyo económico que se consideró en los primeros tiempos de la Iglesia, y que también tienen significancia para las necesidades en el día de hoy.