Mateo

Versión Moderna 2025

8

1Y habiendo Jesús descendido de la montaña, grandes multitudes le seguían.2aY he aquí que viniendo un leproso, bprosternóse ante él, diciendo: ¡Señor, si quieres, puedes limpiarme!3Y extendiendo la mano, le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y al instante su lepra fué limpiada.4Y le dijo Jesús: Mira, no lo digas a nadie, sino vé, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que cmandó Moisés, dpara que les conste.5eY cuando hubo entrado en Capernaúm, vino a él un centurión rogándole,

6y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.7Y Jesús le dijo: Yo iré, y le sanaré.8Mas el centurión respondiendo, dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado: pero di solamente funa palabra, y mi criado quedará sano:9porque aun yo, siendo hombre subalterno, tengo soldados sujetos a mí; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.10Y oyéndolo Jesús, se maravilló; y dijo a los que le seguían: En verdad os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tan grande.11Y yo os digo que muchos vendrán del Oriente, y del Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham e Isaac y Jacob, en el reino de los cielos:12mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.13Entonces dijo Jesús al centurión: Véte, y según creíste, sea hecho contigo. Y su criado quedó sano en aquella misma hora.14gY viniendo Jesús a casa de Pedro, vió a la suegra de éste echada en cama, y con fiebre.

15Y tocóle la mano; y la fiebre la dejó; y ella se levantó y les servía.16Y cuando era la tarde, le trajeron muchos endemoniados; y echó fuera los demonios con una palabra; y sanó a todos los que tenían algún mal:17de modo que se cumpliera lo que fué dicho por medio del profeta Isaías, que dijo: «hÉl mismo tomó nuestras enfermedades, y cargó con nuestras dolencias.»18iViendo entonces Jesús grandes multitudes alrededor de él, mandó pasar a la opuesta orilla del lago.

19jY llegándose uno de los escribas, le dijo: Maestro, te seguiré adonde quiera que fueres.20Y Jesús le dice: Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo, nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.21Y otro de los discípulos le dijo: Señor, dame licencia que vaya primero, y entierre a mi padre.22Y Jesús le dice: Sígueme; y deja que los muertos entierren a sus muertos.23Y entrando él en una barca, sus discípulos le siguieron.24Y he aquí que se levantó una gran tempestad en la mar, de manera que la barca se cubría con las ondas; mas él dormía.25Y llegándose los discípulos le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!26Y Jesús les dice: ¿Por qué sois kcobardes, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos, y al mar; y fué hecha grande bonanza.27Y los hombres se maravillaron, diciendo: l¡Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen!28Y mhabiendo llegado al otro lado, al país de los ngadarenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados, que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, de tal modo que nadie podía pasar por aquel camino.

29Y, he aquí, clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, oh Hijo de Dios? ¿viniste acá para atormentarnos antes de tiempo?30Y estaba lejos de ellos una piara de muchos cerdos, paciendo.31Los demonios, pues, le rogaron, diciendo: Si nos echas fuera, envíanos a aquella piara de cerdos.32Y él les dijo: Id. Y saliendo ellos, se fueron a los cerdos: y he aquí que toda la piara lanzóse furiosamente por el despeñadero en el mar, y murieron en las aguas.33Mas los que los apacentaban huyeron, y yéndose a la ciudad, lo contaron todo, y en particular aquello de los endemoniados.34Y, he aquí, toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y al verle, le rogaron que saliese de sus términos.
  • aMr. 1:40-45; Lc. 5:12-16.
  • b=le adoró. Cp. 2:2, 8.
  • cLv. 14:10.
  • dGr. para testimonio a ellos.
  • eLv. 7:1-10.
  • fSal. 107:20.
  • gMr. 1:29-34; Lc. 4:38-41.
  • hIs. 53:4; 1 P. 2:24.
  • iMr. 4:35-41; Lc. 8:22-25.
  • jLc. 9:57-62.
  • kAp. 21:8.
  • lGr. ¿De dónde es éste? .
  • mMr. 5:1-21; Lc. 8:26-40.
  • n=gergesenos.