Juan
Versión Moderna 2025
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1Después de esto, hubo fiesta de los judíos; y Jesús subió a Jerusalén.2Y en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, hay un estanque que en hebreo se llama aBetesda, el cual tiene cinco pórticos.3En éstos estaba echada una muchedumbre de enfermos, ciegos, cojos, bparalíticos c[que esperaban el movimiento del agua.4Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y revolvía el agua: el primero, pues, que entraba, después de movida el agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese].5Y estaba allí cierto hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.6Viéndole Jesús tendido, y conociendo que hacía mucho que estaba así, le dijo: ¿Quieres ser sano?7Le respondió el enfermo: Señor, no tengo quien me meta en el estanque, cuando el agua fuere revuelta; y así mientras yo voy, otro baja antes que yo.8Jesús le dice: Levántate, alza tu lecho, y anda.9Y al instante quedó sano aquel hombre; y alzando su lecho, echó a andar.10Decían, pues, los judíos al que había sido sanado: Sábado es, y no te es lícito dllevar tu lecho.11Mas él les respondió: Aquel que me sanó, él mismo me dijo: Alza tu lecho, y anda.12Ellos le preguntaron: ¿Quién es ese hombre que te ha dicho: Alza tu lecho, y anda?13Mas el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús se había retirado luego de él por haber un gentío en aquel lugar.14Le halló después Jesús en el Templo, y le dijo: He aquí ya estás sano; no peques más, no sea que te suceda otra cosa peor.15Se fué el hombre, y dijo a los judíos que era Jesús quien le había sanado.16Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, por cuanto hacia estas cosas en el sábado.17Mas Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro.18A causa de esto los judíos procuraban con mayor empeño matarle; porque no solamente quebrantaba el sábado, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, ehaciéndose igual a Dios.19Jesús, pues, respondió y les dijo: En verdad, en verdad os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque cuanto éste hace, esto hace el Hijo también de igual manera.20Porque el Padre ama al Hijo, y le manifiesta todo cuanto él hace; y le manifestará obras mayores que éstas, de modo que vosotros os maravilléis.21Pues como el Padre levanta a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.22Porque el Padre no juzga a ninguno, mas todo el juicio lo ha encomendado al Hijo;23para que todos honren al Hijo de la misma manera que honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.24En verdad, en verdad os digo, que quien oye mi palabra, y cree a aquel que me envió, tiene vida eterna, y no entra en fcondenación, sino que ha pasado ya de muerte a vida.25En verdad, en verdad os digo, que viene la hora, y ahora es, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que oyen vivirán.26Pues como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo que tenga vida en sí mismo;27y le ha dado gpotestad de ejecutar juicio, por cuanto él es Hijo del hombre.28No os maravilléis de esto; porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz,29y saldrán; los que hicieron bien, para resurrección de vida, y los que hicieron mal, para resurrección de condenación.30De mí mismo no puedo hacer nada: según oigo, juzgo; y mi juicio es justo; porque no procuro mi propia voluntad, sino la voluntad del que me envió.31Si yo solo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es hverdadero.32Otro es el que da testimonio de mí; y yo sé que el testimonio que él da de mí es verdadero.33Vosotros enviasteis a Juan, y él ha dado testimonio a la verdad.34Mas no de parte de hombre alguno, es el testimonio que yo recibo: empero digo estas cosas para que vosotros seáis salvos.35Él era una antorcha que ardía y resplandecía; y vosotros quisisteis alegraros por algún tiempo en su luz.36Empero el testimonio que yo tengo mayor es que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha dado que cumplir, las mismas obras que hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado.37El Padre también que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Vosotros nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su apariencia.38Y no tenéis su palabra morando en vosotros; pues no creéis a quien él envió.39iEscudriñad las Escrituras, porque pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;40y no queréis jvenir a mí para que tengáis vida.41Gloria por parte de los hombres no recibo.42Mas yo os conozco, y sé que no tenéis el amor de Dios en vosotros.43Yo he venido en el nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, a éste sí recibiréis.44¿Cómo podéis creer, vosotros que recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que solo viene de parte de Dios?45No penséis que os acusaré yo ante el Padre: vuestro acusador es Moisés, aquel en quien tenéis puesta vuestra esperanza.46Pues si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí: porque de mí escribió él.47Mas si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?
- a=casa de misericordia.
- bGr. secados.
- cAlgunos MSS. antiguos omiten las palabras finales del v.3, y todo el v.4.
- dGr. alzar, o levantar.
- eCp. 10:30, 33.
- fGr. juicio condenatorio. Cp. 3:17.
- g=poder, o autoridad. Cp. 1:12.
- hCps. 8:13-18; 12:28-30.
- iMt. 22:29; Lc. 16:29-31; Jn. 5:47.
- jCps. 6:35, 45; 14:6; Mt. 11:28.