Juan
Versión Moderna 2025
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1Cuando, pues, el Señor supo que los fariseos habían oído decir que Jesús iba haciendo y bautizando más discípulos que Juan2(bien que Jesús mismo no bautizaba; sino sus discípulos),3partió de Judea, y avolvió otra vez a Galilea:4y así era menester que pasase por Samaria.5Y viene a una ciudad de Samaria llamada bSicar, cerca del ccampo que dió Jacob a su hijo José:6y el pozo de Jacob estaba allí. Jesús, por tanto, estando cansado a causa del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora de dsexta.7Viene una mujer de Samaria a sacar agua: Jesús le dice: Dame de beber.8(Porque sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar de comer.)9Le dice por tanto la mujer samaritana: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí que soy mujer samaritana? (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.)10Jesús respondió y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le habrías pedido a él, y él te hubiera dado agua viva.11Dícele la mujer: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes esa agua eviva?12¿Acaso tú eres mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió el pozo; del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?13Respondió Jesús y le dijo: Todo aquel que bebe de esta agua, tendrá sed otra vez;14mas el que bebiere del agua que yo le daré, nunca jamás tendrá sed; sino que el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua, que brote para vida eterna.15Dícele la mujer: ¡Señor, dame a mí esta agua, para que yo no tenga sed, ni venga hasta aquí a sacarla!16Dícele Jesús: Anda, llama a tu marido, y ven acá.17Respondió la mujer y le dijo: No tengo marido. Jesús le dice: Bien has dicho: No tengo marido;18porque cinco maridos has tenido; y el que ahora tienes no es tu marido: esto has dicho con verdad.19Dícele la mujer: Señor, contemplo que eres profeta.20Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén está el lugar en donde se debe adorar.21Dícele Jesús: Mujer, créeme que viene tiempo cuando ni en este monte, ni tampoco en Jerusalén, adoraréis al Padre.22Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos; porque la salvación de los judíos es.23Empero se viene la hora, y ya es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre a los tales busca como adoradores suyos.24Dios es espíritu; y los que le adoran, es necesario que le adoren en espíritu y en verdad.25Dícele la mujer: Yo sé que el Mesías viene f(el cual se llama el Cristo); cuando él venga, nos lo declarará todo.26Dícele Jesús: Yo soy, el que habla contigo.27Y en esto vinieron sus discípulos, y quedaron admirados de que estuviese hablando con una mujer. Mas nadie le dijo a ella: ¿Qué buscas? ni a él: g¿Qué tratas con ella?28Así, pues, la mujer, dejando su cántaro, se fué a la ciudad, y dice a los hombres:29¡Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho! ¿será acaso éste el Cristo?30Ellos, pues, salieron de la ciudad, y venían hacia él.31En el entretanto le rogaban los discípulos, diciendo: Rabbí, come.32Mas él les dijo: Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.33Por tanto los discípulos decían entre sí: ¿Acaso alguien le ha traído de comer?34Jesús les dice: Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió, y hacabar su obra.35¿No decís vosotros que hay todavía cuatro meses, y entonces viene la siega? He aquí, os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, que ya están blancos para la siega.36Y el que siega recibe jornal, y recoge fruto para vida eterna; para que el que siega y el que siembra se regocijen juntos.37Pues que en esto el refrán es verdadero: Uno es el que siembra, y otro el que siega.38Yo os he enviado a segar lo que no labrasteis: otros ihicieron la labranza, y vosotros habéis entrado en sus labores.39Y de aquella ciudad muchos de los samaritanos creyeron en él, por la palabra de la mujer, la cual daba testimonio diciendo: Me ha dicho todo cuanto he hecho.40De manera que cuando los samaritanos vinieron a él, le rogaron que se quedase con ellos. Y se quedó allí dos días.41Y muchos más creyeron a causa de la palabra de él;42y decían a la mujer: Ya no creemos por tu palabra; porque nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es verdaderamente jel Cristo, el Salvador del mundo.43Y pasados los dos días, partió de allí para Galilea.44Porque Jesús mismo dió testimonio que el profeta no tiene honra en su propia patria.45Cuando, pues, vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todo cuanto hizo en Jerusalén durante la fiesta: porque ellos también habían ido a la fiesta.46Vino, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde había hecho el agua vino. Y había cierto cortesano cuyo hijo estaba enfermo en Capernaúm.47Cuando éste oyó decir que Jesús había venido de Judea a Galilea, fué a él, y le rogó que bajara a Capernaúm, y sanara a su hijo; porque se estaba muriendo.48Jesús entonces le dijo: Si no viereis señales y maravillas, no creeréis.49Dícele el cortesano: ¡Señor, baja presto, antes que muera mi hijo!50Le dice Jesús: Véte; tu hijo vive. Creyó el hombre la palabra que le dijo Jesús, y se fué.51Y mientras iba bajando, sus siervos le encontraron, y le avisaron, diciendo: ¡Tu hijo vive!52Preguntóles, por tanto, la hora en que tuvo mejoría: y le dijeron: Ayer, a la séptima hora, le dejó la fiebre.53De donde supo el padre que fué en la hora misma que le dijo Jesús: Tu hijo vive, y creyó él mismo, y toda su casa.54Ésta es la segunda kseñal que hizo Jesús, cuando salió lotra vez de Judea para Galilea.
- aVer. 43; Mt. 4:12; Mr. 1:14; Lc. 4:14.
- b=Siquem. Gn. 33:18, 19; 37:13, 14.
- c=región. Gn. 48:22.
- d=el mediodía. Cps. 1:39; 19:14; Gn. 24:11.
- eGn. 26:19; Lv. 14:6.
- fCp. 1:41.
- gGr. hablas.
- hCp. 17:4.
- iGr. trabajaron, o fatigaron.
- j=el Ungido, o Mesías. Cps. 1:29; 3:16, 17; 6:51; 2 Co. 5:18, 19; 1 Jn. 4:14.
- kCps. 1:43; 2:1-11.
- lVer. 46; Cp. 2:11.